El 5.2% de las adolescentes mexicanas ya son madres antes de los 20 años, según el INEGI. La maternidad temprana sigue siendo prevalente en México.
Morelia, Michoacán.- El 5.2 por ciento de las adolescentes mexicanas de entre 15 y 19 años ya había tenido al menos una hija o hijo nacido vivo en 2025, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) con motivo del Día de la Madre.
El dato forma parte del informe Estadísticas a propósito del Día de la Madre, elaborado con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del cuarto trimestre de 2025, y refleja que la maternidad continúa presente desde edades tempranas en el país.
Según el organismo, en México residían 54.9 millones de mujeres de 15 años y más durante el cuarto trimestre del año pasado, y de ellas, 71.5 por ciento ya había sido madre al menos una vez.
El informe señala además que la maternidad aumenta de manera acelerada conforme avanzan los grupos de edad. Entre las mujeres de 20 a 24 años, 28.2 por ciento ya era madre; entre las de 25 a 29 años, el porcentaje alcanzo 55.9 por ciento, mientras que entre las mayores de 60 años llegó a 93.7 por ciento.
En el caso de las adolescentes madres, el reporte exhibe también una baja participación económica. Apenas 28.7 por ciento de las madres de entre 15 y 19 años se encontraba económicamente activa en 2025, una de las tasas más bajas registradas entre todos los grupos de edad.
A nivel general, casi la mitad de las madres trabajadoras del país, 49.2 por ciento, recibió hafta un salario mínimo mensual por su empleo, mientras que 28.1 por ciento obtuvo entre uno y dos salarios mínimos.
El INEGI agregó que las madres mexicanas destinan la mayor parte de su tiempo semanal a labores domésticas y de cuidados no remunerados. En promedio, dedican 20.5 horas semanales a quehaceres del hogar y 17.3 horas al cuidado exclusivo de niñas, niños, personas enfermas, adultas mayores o con discapacidad.
En materia educativa, el organismo identificó que casi la mitad de las madres de entre 30 y 34 años cuenta con estudios de nivel medio superior o superior, mientras que entre las mujeres de 60 años y más prevalecen niveles de escolaridad más bajos.

