El acuerdo hídrico México-EEUU fortalece la gestión del río Bravo, destacando la cooperación bilateral en tiempos de crisis de sequía.
El acuerdo hídrico entre México y EEUU se ha formalizado, marcando un avance significativo en la gestión compartida del río Bravo; Así lo destacó el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson, el pasado 3 de febrero.
Johnson señaló que este progreso aborda un desafío bilateral histórico, con el apoyo de los presidentes Donald Trump y Claudia Sheinbaum, en el contexto de una crisis de sequía en la frontera que afecta a millones.
En una declaración oficial de la Embajada, Johnson enfatizó que la “equidad en la asignación de los recursos naturales” ha sido una de sus principales prioridades desde que asumió su cargo.
Gracias a la cooperación entre ambos gobiernos, se han alcanzado logros concretos tras años de negociaciones.
El embajador calificó el acuerdo como un “acuerdo histórico”, que refuerza la implementación del Tratado de Aguas de 1944 y establece compromisos de seguimiento mensual y supervisión técnica.
El convenio estipula que México entregará al menos 431.7 millones de metros cúbicos de agua anualmente a Estados Unidos durante los próximos cinco años, según las condiciones hídricas del Río Bravo.
Además, incluye un plan para resolver deudas acumuladas en periodos anteriores y establece una base sólida para futuras negociaciones.

