Advierte Iglesia miedo social; llama a resistir desde la fe
El arzobispo José Armando Álvarez Cano durante misa de Pascua. Foto: Arquidiócesis de Morelia

La Iglesia llama a enfrentar el miedo social con fe y esperanza, destacando la resurrección como pilar de la creencia cristiana.

Morelia, Michoacán.-En un contexto que describió como marcado por la inestabilidad, la preocupación y el temor, el arzobispo de José Armando Álvarez Cano colocó el miedo social en el centro de su mensaje de Pascua, al advertir que la fe cristiana exige no ceder ante ese escenario y asumir una postura activa de esperanza.

Durante la misa dominical, el jerarca subrayó que “cada palabra y cada acontecimiento, cada milagro que Jesús realizó durante su vida, siempre son signos de la misericordia y del poder de Dios”, pero dejó claro que el núcleo de la fe no está en los hechos aislados, sino en la resurrección, a la que definió como “la columna vertebral de nuestra fe”.

Al retomar el planteamiento de San Pablo, advirtió que sin ese hecho fundante la fe pierde sentido:

“si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe, porque nuestra fe estaría puesta en un muerto, en una persona vencida por el pecado, la envidia y la muerte”.

En contraste, sostuvo que la resurrección “muestra el poder de Dios y muestra la esperanza en que nosotros viviremos también con Él”.

Sin embargo, el mensaje trascendió el plano doctrinal. En una lectura que dialoga con el contexto actual, el arzobispo enfatizó que hay dos palabras que adquieren relevancia en medio del clima social.

“No tengan miedo, yo estoy con ustedes”, dijo, al señalar que son expresiones “tan necesarias y tan importantes en esta situación en que vivimos de inestabilidad, de preocupaciones, de temor en muchos de los casos”.

En ese sentido, sostuvo que la fe no puede quedarse en el ámbito personal o ritual, sino que debe traducirse en testimonio frente a una realidad adversa.

“Nosotros somos testigos de la resurrección del Señor”, afirmó, al llamar a los creyentes a asumir esa responsabilidad en un entorno donde prevalecen “noticias a veces tan preocupantes”, dijo.

El arzobispo también destacó el papel de las mujeres en el relato evangélico, al recordar que fueron las primeras en recibir el anuncio de la resurrección, pese a que en la sociedad judía no eran reconocidas como testigos.

“Las mujeres son las primeras que reciben el anuncio de la resurrección, porque no se les creía, porque estaban relegadas”.

Mencionó a María Magdalena y a “la otra María” como portadoras del mensaje que Jesús les confió: “vayan y díganle a mis hermanos”.

A partir de ese pasaje, interpretó la resurrección como un acto de reconciliación: “las palabras del Señor expresan ya el perdón a aquellos discípulos que lo habían abandonado, que lo habían negado”.

Agregó que implica una transformación personal profunda, al invitar a “salir del sepulcro del egoísmo, de la envidia, a salir del sepulcro que nos tiene amargados o entristecidos”.

Finalmente, insistió en que el mensaje pascual se traduce en una postura frente a la crisis contemporánea.

“Cristo ha resucitado, Cristo ha vencido a la muerte, Cristo nos invita a la esperanza y a la paz en nuestro corazón”, reiteró, al subrayar que la consigna central para los fieles es clara y vigente: “no tengan miedo, yo estoy con ustedes”.