Alfonso Martínez equipara mobbing laboral con exigencia de trabajo para empleados del Ayuntamiento
Foto. Omaida Melissa García / Contramuro

Con doble discursos respecto de la protección a las mujeres que son violentadas, el alcalde de Morelia, dio el espaldarazo a Secretaria de Cultura, Fátima Chávez acusada de violencia de género, mobbing laboral y retención ilegal de la libertad, justificando que el caso, tiene un fin político

Morelia, Michoacán.- Entre contradicciones, el alcalde de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar destaca que en su gobierno hay cero violencia y total respecto a los derechos humanos, sin embargo apunta, sobre la denuncia que existe en contra de su Secretaria de Cultura, Fátima Chávez y dos de las subalternas de ésta, por violencia de género, mobbing laboral y retención ilegal de la libertad, que se tendrá que investigar para saber si realmente existió, o si en su caso fue una exigencia de trabajo.

“Tenemos que investigar, si la violencia es un acoso o una exigencia de trabajo. Ahí es lo que no se puede permitir la confusión”, justificó, dando a entender que la violencia sistemática está bien vista si se trata de una exigencia laboral.

Bajo el argumento de que en su administración todos y todas deben trabajar, sean del nivel que sean, Martínez Alcázar puso en duda el desempeño de la exjefa de Orquestas Infantiles, Mónica Sánchez Estrada, quién habría presentado, el 27 de abril una queja frente a la Comisión Estatal de Derechos Humanos por la violación a sus derechos que, de manera reiterativa venía ejerciendo Marisa Barbosas Serrato, directora de Vinculación y su jefa directa, hecho que derivó en que posteriormente, el pasado 13 de julio, interpusiera una denuncia penal ante la Fiscalía del Estado, en contra de la titular de Cultura y del mismo Ayuntamiento de Morelia.

En ese sentido y pese a sus reiterados discursos respecto de la protección a las mujeres que sean víctimas de violencia, el edil mencionó que el personal de confianza que labora en su administración debe “ponerse las pilas y ponerse a trabajar”, ya que no pueden tener un ritmo menor al que llevan tanto él como los titulares de las dependencias.

Finalmente, al darle a conocer que a Mónica, habitantes de Villas del Pedregal, donde se localiza una de las Orquestas Infantiles de Morelia, la apoyan por el trabajo que realizó con los menores, Martínez Alcázar no dudo en atribuirle el caso a un fin político.

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“Lo ilógico es cuando hay fines políticos atrás. Yo lo percibo, sin embargo, se tendrá que averiguar”, reiteró.