Autora: Mara Ordóñez

En la pasada Feria Internacional del Libro tuve la oportunidad de presenciar una mesa redonda, donde participó la ganadora del premio nobel alternativo, Vanada Shiva, originaria de la India.

Vanava Shiva

En la mesa se tocaron temas sobre los alimentos transgénicos, un tema un poco controversial, es decir, que provoca opiniones muy distintas y, por lo tanto, discusiones. Pero bueno, para ponernos de un bando, antes tenemos que comprender qué son.

¿Qué son?

¿Qué son los alimentos transgénicos? Los alimentos transgénicos se definen como aquellos que son genéticamente modificados. Esto quiere decir que los científicos alteran su ADN, agregando genes de plantas o animales.

El objetivo de este tipo de alimentos modificados es otorgar una cualidad que no poseen, por ejemplo, aumentar la cantidad de nutrientes que poseen o lograr que tengan una mayor resistencia a las sequías, entre otros beneficios.

Muchas personas están a favor de los transgénicos y los ven como una solución; mientras que otros están en contra del uso de estos y les consideran un peligro.

Actualmente, no se tienen todos los análisis sobre las posibles consecuencias que podrían tener a futuro estos alimentos. Sin embargo, existen científicos trabajando para conocer las repercusiones de su consumo.

Mientras tanto, aquí va una lista de pros y contras.

Ilustración por Javier Vízcaino

Ventajas:

  • Mayor cantidad de alimentos, en menor tiempo.
  • Podría acabar con la problemática de la hambruna en el mundo.
  • Añadir nutrientes específicos para ayudar con la salud.
  • El cultivo o alimento puede resistir a diversos climas.
  • No se echa a perder tan fácil, por lo tanto, se conserva más tiempo.

Desventajas:

  • Podría tener efectos negativos a largo plazo (probablemente)
  • Podría tener relación con el desarrollo de algunas enfermedades.
  • Altera los ecosistemas naturales, invasión del campo.
  • Inestabilidad genética.
  • Aparición de alergias.
  • Se trasmiten otro de tipo de genes (Transferencia Horizontal de Genes).

Como lo mencione hace un momento, aún hacen falta más datos sobre las posibles desventajas de las modificaciones genéticas en alimentos. Los científicos trabajan arduamente, tanto para mejorar los productos que consumimos, como para encontrar los daños que pueden ocasionar.

¿Y tú de qué bando estás?

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