El futbolista Allan Saint-Maximin del América, denuncia ataques racistas hacia sus hijos en México, exigiendo respeto y dignidad para ellos y dentro del fútbol.
Ciudad de México.-Allan Saint-Maximin, el destacado extremo francés del América, ha denunciado públicamente ataques racistas dirigidos a sus hijos en México, un problema que resalta las persistentes dificultades de discriminación en el fútbol mexicano.
El jugador, que llegó al América el 12 de agosto de 2025 desde Al Ahli de Arabia Saudita por una suma de 12 millones de dólares, utilizó su cuenta de Instagram para expresar un mensaje claro y contundente. Aunque ha enfrentado agresiones personales a lo largo de su carrera, Saint-Maximin subrayó que los ataques hacia sus cuatro hijos son inaceptables.
“El problema no es el color de la piel, es el color de los pensamientos. Me atacan, no es un problema. Crecí, aprendí a luchar contra los ataques, ya sean disimulados, ocultos o frontales. Pero hay algo que nunca toleraré, y es que se metan con mis hijos”, expresó el jugador en su publicación, que rápidamente se viralizó en redes sociales.
En su mensaje, Saint-Maximin exigió respeto y dignidad para sus hijos, manifestando su deseo de que vivan en un mundo libre de discriminación.
“Quiero que la gente entienda que cada ser humano es único y valioso, y que debemos tratarnos con respeto y dignidad. Quiero que mis hijos crezcan en un mundo donde puedan ser ellos mismos y donde no tengan que soportar estos comportamientos absurdos y sin sentido que solo tienen como objetivo destruir y dividir”, añadió.
El mensaje concluyó con una advertencia a los agresores:
“Entonces, a aquellos que se atrevieron a atacar a mis hijos, les digo: cometieron un error. Siempre lucharé para proteger a los míos, y no hay persona ni amenaza que me asuste. La única persona en esta tierra que me da miedo es Dios. Ahora tienen la Boca, vengan al contacto”.
Aunque no se proporcionaron detalles específicos sobre los agresores o el contexto exacto de los ataques, el post se viralizó en X.
Nacido el 12 de marzo de 1997 en Châtenay-Malabry, Francia, Saint-Maximin es de ascendencia afrocaribeña, con su padre originario de Guadalupe y su madre de la Guayana Francesa. Esto lo identifica como un jugador de raza negra en un entorno donde el racismo ha sido un problema recurrente.

El futbolista tiene cuatro hijos: Lyana de 10 años y Ninhia de 9, de una relación anterior; Djayden de 6 años, con su pareja actual Anissa; e Isaïe, nacido el 2 de octubre de 2025 en México, quien posee doble nacionalidad franco-mexicana. La familia se trasladó a México tras su fichaje por el América, y el nacimiento de Isaïe fue celebrado públicamente, fortaleciendo su vínculo con el país.
Esta denuncia no es un caso aislado. Saint-Maximin ha mostrado su sensibilidad ante el racismo anteriormente, como en 2020, cuando expresó su conmoción por la muerte de George Floyd y las protestas globales contra la discriminación racial. Aunque no ha sufrido incidentes personales graves en su carrera previa, que incluye pasos por equipos en Francia, Alemania, Inglaterra, Arabia Saudita y Turquía, ha sido testigo de prejuicios en el fútbol europeo.
En México, el racismo en el fútbol ha sido documentado en múltiples incidentes, incluyendo el caso de Ronaldinho en 2014 y el despido del árbitro Adalid Maganda en 2021 por presunto racismo. Otros incidentes incluyen cánticos discriminatorios en estadios y violencia como el motín en Querétaro-Atlas en 2022.
El rendimiento de Saint-Maximin en el América ha sido irregular desde su llegada. En el Apertura 2025, fue un jugador clave, pero en el Clausura 2026 ha acumulado solo 806 minutos en 15 partidos, con tres goles y dos asistencias, lo que ha reducido su protagonismo en el equipo.
Este declive coincide con un periodo turbulento para el América, marcado por la salida de figuras clave y rumores de más cambios, lo que ha generado inestabilidad justo cuando el equipo busca reforzarse para la Concacaf Champions Cup.

