Andrea Legarreta recuerda con amor y nostalgia a su mamá fallecida en el Día de las Madres.
El Día de las Madres en el programa ‘Hoy‘ se convirtió en un momento de profunda reflexión para Andrea Legarreta; La presentadora compartió emocionada que esta fecha la enfrenta por segundo año a la ausencia de su mamá, quien falleció el 30 de julio de 2023, un vacío que aún siente intensamente.
“Hoy soy esa niña a la que su papá no la llevaría al festival”, expresó entre lágrimas en una de las secciones del matutino de Televisa, describiendo la sensación de pérdida que la acompaña en esta fecha tan significativa.
Andrea explicó que, aunque se esfuerza por honrar la memoria de su madre diariamente, este año la nostalgia es más fuerte: “Es extraño porque ya es el segundo año sin ella… Me gustaría tenerla conmigo. La siento, pero me falta el físico. Me gustaría abrazarla, olerla y besoquearla”.

Con palabras cargadas de amor, recordó la dedicación y ternura de su madre, quien fue una inspiración para que ella misma anhelara ser madre:
“Fue una gran mamá. Me sentí muy amada, mis hermanos también. Ella hizo que me dieran ganas de ser mamá, porque lo que yo vivía con ella, sus juegos, su amor, su dulzura, me hicieron querer vivirlo con un ser nacido de mí”.
La conductora destacó que sus hijas son el reflejo de ese sueño cumplido y la razón que la impulsa a seguir adelante:
“Mis niñas son mi sueño hecho realidad. Son dos muchachitas muy lindas. Estoy muy orgullosa de ellas. Muy feliz celebrando haber tenido a esa mamá, que de alguna manera está conmigo, y también celebrando el serlo”.
La muerte de su madre marcó un antes y un después en su vida.

Legarreta ha compartido en diversas ocasiones que la ausencia le ha enseñado a valorar aún más los recuerdos, las lecciones y el amor recibido.
Ahora, entre lágrimas y gratitud, Andrea muestra que la memoria de su madre sigue viva en cada gesto, palabra y en el amor que ahora entrega a sus hijas, convirtiendo este 10 de mayo en una celebración donde la nostalgia se transforma en fuerza y la ausencia en una presencia eterna.

