La actriz mexicana, Angélica Rivera, vive una etapa de plenitud, centrada en su vida y el orgullo maternal.
Angélica Rivera ha compartido aspectos íntimos de su vida actual, destacando la plenitud, felicidad y el orgullo que siente como madre.
A pesar de los rumores sobre un romance con su coprotagonista Diego Klein tras su regreso a la televisión en la serie “Con esa misma mirada”, la actriz ha preferido enfocarse en el proyecto musical de su hija Fernanda.
Cristian Castro y Fernanda Castro
Fernanda se unirá a su primo Cristian Castro para interpretar un tema de la telenovela “Los hilos del pasado”.

En una entrevista con la revista People en Español, Rivera fue cuestionada sobre la posibilidad de un nuevo romance. Aunque previamente negó un vínculo amoroso con Klein, esta vez respondió: “¿Mi corazón?, ¿cómo está ahora? Está feliz”.
Rivera expresó su emoción al hablar de sus hijas Sofía, Regina y Fernanda, quienes han seguido caminos inspiradores.
“Lo más importante para mí es estar feliz conmigo misma, estar con mis hijas, verlas crecer, ver cómo van cumpliendo sus sueños, verlas como se preparan día a día para ser mejores personas en su vida personal y en lo profesional”, comentó.

Sobre Fernanda, quien ha compuesto una canción para cantar con Cristian Castro, Rivera no ocultó su orgullo:
“Ver a Fer realizándose, escribiendo hermosas canciones, ver cómo estudió tantos años en Berklee, cómo se ha preparado y ahora verla cantar con Cristian, la mejor voz de México, con una canción escrita por ella y que haya gustado el tema me llena de felicidad”.
La actriz también habló de Regina, destacando su dedicación a la universidad y el deporte:
“Verla montar con tanto amor, en sus competencias, logrando lo que ella quiere hacer, me hace feliz”. Y de Sofía, quien recientemente se casó, comentó: “Verla recién casada, combinando su matrimonio y su carrera, es una satisfacción hermosa como mamá”.

Rivera concluyó con un mensaje lleno de amor y esperanza: “Sé que les falta mucho camino por recorrer todavía, pero lo más importante es apoyarlas, darles amor para que nunca se den por vencidas, para lograr sus sueños y, sobre todo, que se sigan preparando como hasta ahora”.
Así, Angélica Rivera demuestra que vive una etapa de plenitud, centrada en el amor propio y el orgullo maternal, mientras los rumores sobre su vida personal continúan.
Ella elige enfocarse en lo que verdaderamente importa: el crecimiento de sus hijas y el legado que construyen cada día.