Antiguo Hospital Infantil de Michoacán, 6 años de abandono
El antiguo Hospital Infantil de Morelia luce vandalizado y cubierto de maleza, pese a ser una infraestructura millonaria bajo resguardo de la Secretaría de Salud. Fotos: Dalia Villegas Moreno.

A seis años de su desocupación, el antiguo Hospital Infantil de Morelia ‘Eva Sámano de López Mateos’ permanece vandalizado, lleno de maleza y basura, en abandono total dentro del Bosque Cuauhtémoc.

A seis años de haber sido desalojado, el antiguo Hospital Infantil de Morelia ‘Eva Sámano de López Mateos’, bajo responsabilidad de la Secretaría de Salud del Gobierno del Estado, permanece en completo abandono en pleno corazón del Bosque Cuauhtémoc.

El inmueble, que durante décadas fue uno de los espacios más intensos y vivos de la atención pediátrica en la capital michoacana, hoy luce vandalizado, cubierto de maleza, con basura acumulada, botellas de bebidas alcohólicas, recipientes desechables y señales claras de deterioro y saqueo.

Antiguo Hospital Infantil de Michoacán, 6 años de abandono-3
Antiguo Hospital Infantil | Foto: Dalia Villegas Moreno

El contraste con lo que fue resulta inevitable. Donde antes se escuchaba el murmullo constante de familiares, el llanto de niñas y niños, el paso apresurado de médicos y enfermeras y el voceo en voz alta de apellidos desde los consultorios, hoy domina el silencio.

Al interior, los pisos están cubiertos de polvo, restos de vidrio roto y basura; los muros muestran grafiti, humedad y desprendimientos, mientras los roedores han hecho del lugar su territorio.

El Hospital Infantil fue escenario cotidiano de emociones extremas. Afuera, en el pasto del Bosque Cuauhtémoc, familias completas pasaban horas, días enteros, esperando noticias de sus pequeños.

Algunas aguardaban con esperanza; otras, con el rostro marcado por la angustia. Las salas de espera saturadas, las largas filas, el burocratismo y el cansancio eran parte del día a día, pero también lo era la sensación de que ahí se luchaba por la vida.

Antiguo Hospital Infantil de Michoacán, 6 años de abandono-1
Antiguo Hospital Infantil | Foto: Dalia Villegas Moreno

Alrededor del hospital se había tejido una dinámica propia. Comerciantes ambulantes ofrecían tortas, fruta picada, café caliente o refrescos a quienes pasaban jornadas enteras en el lugar. No solo vendían comida: ofrecían un respiro, una pausa breve en medio del dolor y la incertidumbre. Todo eso quedó en el pasado. Hoy no hay puestos, ni voces, ni movimiento.

En la entrada principal, una imagen resume el abandono: una silla vacía sostiene aún un viejo libro de registros, como si siguiera esperando a quien llegue a anotarse.

Nadie sabe cuál fue el último nombre escrito en esas páginas ni qué historia cerró ese registro. A un costado, una imagen deteriorada de la Virgen de Guadalupe permanece como vestigio de fe en un sitio que alguna vez fue refugio de esperanza.

Los colores que antes cubrían los muros, con dibujos pensados para aliviar el miedo de los pequeños pacientes, han sido sustituidos por grafiti y manchas de humedad.

Lo que fue un espacio infantil hoy se percibe lúgubre, casi terrorífico, especialmente al caer la noche, cuando el edificio contrasta con la vida del Bosque Cuauhtémoc que lo rodea.

Antiguo Hospital Infantil de Michoacán, 6 años de abandono-2
Antiguo Hospital Infantil | Foto: Dalia Villegas Moreno

En el traspatio, el abandono se extiende al albergue improvisado para familiares, que nunca funcionó plenamente y que en temporada de lluvias solía inundarse de manera severa.

También permanece un estacionamiento con al menos una decena de unidades de la Secretaría de Salud, entre ellas móviles para mastografías y otros servicios, detenidas en el tiempo y sin uso visible.

Hace un año se informó que la infraestructura del antiguo Hospital Infantil sería entregado a la Universidad Michoacana para desarrollar ahí el Hospital Universitario dedicado a la investigación.

El antiguo Hospital Infantil de Morelia es hoy una infraestructura de millones de pesos dejada al deterioro. Más allá del concreto, es un espacio cargado de memoria colectiva:

De esperas interminables, de recuperaciones celebradas en silencio y de despedidas dolorosas. Seis años después, el sitio que alguna vez tuvo vida permanece reducido a ruinas, maleza y olvido.

Contramuro solicitó a la Secretaría de Salud de Michoacán información sobre la situación del inmueble, sin embargo, la institución ignoró la petición, por lo que no se sabe si existe un proyecto para la restauración y reutilización del inmueble.