El alcalde Alfonso Martínez Alcázar afirmó que la solución al conflicto del tren no es sacarlo de Morelia, sino aprovechar su potencial dentro de una visión de desarrollo económico.
Morelia, Michoacán.-El presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, sostuvo que el problema del tren en la ciudad no debe resolverse con su salida del trazo urbano, sino con una estrategia que permita aprovechar su potencial económico y logístico, al advertir que durante décadas se ha visto únicamente como un conflicto y no como una oportunidad de desarrollo.
En entrevista, a pregunta expresa el alcalde reconoció que el paso del tren genera afectaciones cotidianas a la movilidad y pérdidas económicas para la ciudad, pero subrayó que la alternativa de sacarlo de Morelia quedó cancelada desde hace años por la falta de continuidad entre gobiernos.
Martínez Alcázar afirmó que existió un proyecto para reubicar el tren que se perdió tras un cambio de administración, lo que atribuyó a una visión cortoplacista que ha caracterizado a distintos niveles de gobierno. “Esa solución ya se perdió”, señaló.
Expuso que, con el paso del tiempo, varios de los puntos críticos que generaban mayores conflictos ya fueron atendidos, como el Desierto de la Nación, donde se construyó un puente, y la avenida Madero, donde se realizaron obras desde administraciones pasadas y se han reforzado recientemente.
Indicó que actualmente el principal punto de conflicto pendiente es la zona de El Pípila, mientras que otros cruces han mejorado de manera sustancial, lo que, dijo, abre la posibilidad de replantear el papel del tren en la ciudad.
El presidente municipal insistió en que el reto ahora es integrar el tren a una visión de desarrollo económico, en coordinación con el estado y la Federación, particularmente dentro del Plan Michoacán y de los proyectos estratégicos para la capital.
En ese contexto, explicó que el Agroparque que impulsa el Ayuntamiento fue diseñado considerando el paso del tren como una ventaja competitiva, al tratarse de un centro logístico que podría beneficiarse directamente del transporte ferroviario.
Martínez Alcázar consideró que durante años el debate se ha centrado en las molestias que genera el tren, cuando el enfoque debería ser cómo sacarle provecho económico, logístico e incluso social, para detonar inversión y desarrollo en Morelia.
Finalmente, reiteró que la solución de fondo requiere una visión de largo plazo y coordinación entre los tres niveles de gobierno, para dejar de ver al tren como un problema heredado y convertirlo en un activo para la ciudad.

