Árbitros mexicanos regresan tras quedar varados en Qatar. Enfrentaron el miedo constante de los bombardeos durante el conflicto.
En medio del conflicto en Medio Oriente, César Arturo Ramos, árbitro mexicano seleccionado para la Copa del Mundo 2026, compartió su experiencia al quedar atrapado en Qatar durante cinco días, enfrentando el constante miedo a los bombardeos.
“Dormíamos poco, nos despertaba a veces el sonido de las bombas, dormíamos con el pasaporte en la mano, una credencial, o tarjeta, por si teníamos que hacer algo”, relató a los medios tras su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) el sábado 7 de marzo.
Ramos, junto a otros árbitros mexicanos, vivió días de encierro e incertidumbre en Qatar tras el inicio del conflicto. Con el espacio aéreo cerrado y la amenaza de ataques, dependieron de alertas oficiales y del apoyo consular para finalmente regresar a México.
El miedo y la tensión eran constantes. “De repente escuchabas un estallido, aunque tuviera una distancia larga, no veías la explosión, pero temblaba la habitación, todos los vidrios, y de inmediato llegaba una alerta del gobierno local al celular para que te resguardaras y no salieras a la calle”, explicó Ramos.
Dormir era complicado y el aislamiento total era la única opción segura. “No salimos a la calle ningún día, apenas a la puerta para que te pegara el aire, del sol ni hablamos, eso hacía más larga la estancia”, comentó. “Fue algo similar a lo de la pandemia”.
“Fueron duras esas horas por tierra, complicadas, nos dijeron que, si nos íbamos por tierra, era por nuestra cuenta. Teníamos la documentación y el apoyo consular, pero no una escolta”, relató Ramos.
“Había mucha gente haciendo lo mismo, pero al salir por tierra estábamos sin escolta. La recomendación del país era que nadie se fuera por tierra. Cuando vieron que no podían controlar eso, tomamos la decisión que, creo, fue la más correcta; si no, ahí estuviéramos aún”.
Después de superar el trayecto hacia Arabia Saudita, el grupo llegó a Turquía, desde donde tomaron un vuelo a México. Todos los trámites fueron posibles gracias a la perseverancia del equipo y la documentación adecuada.

