El presidente López Obrador calificó el ataque en La Ruana como un “remanente” de la guerra contra el narco de Felipe Calderón; el exlíder contaba con protección del Gobierno de Michoacán
Ciudad de México.- La mañana de este viernes, el presidente Andrés Manuel López Obrador lamentó el asesinato de Hipólito Mora Chávez, exlíder de las autodefensas en Michoacán, ocurrido en la localidad de La Ruana.
Durante su conferencia matutina, el ejecutivo federal aseguró que este crimen es consecuencia de la violencia heredada de administraciones pasadas.
“Es lamentable lo que sucedió, no deja de preocupar… esto que está sucediendo tiene como antecedente lo que se provocó en el pasado, es un remanente de la violencia que se auspició desde el gobierno de Felipe Calderón”, aseguró el mandatario.
La tarde de este jueves, un grupo armado emboscó la camioneta de Mora Chávez en el municipio de Buenavista. Los reportes indican que los agresores dispararon contra el vehículo durante aproximadamente tres minutos.
Pese a que el equipo de seguridad intentó repeler la agresión, fueron superados por el número de atacantes. Tras el tiroteo, los criminales incendiaron la unidad donde viajaba el activista y sus dos escoltas, quienes también perdieron la vida.
López Obrador recordó que Hipólito Mora ya había sido blanco de atentados desde noviembre de 2022.
Por su parte, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, confirmó que se le había pedido al exlíder permanecer en Morelia para garantizar su integridad.
Sin embargo, Mora Chávez decidió mantenerse en su comunidad. El propio activista había denunciado en redes sociales ataques previos:
“Sufrí un ataque de los sicarios en el centro de la Ruana me hirieron un escolta y una empleada de la refaccionaria resultó herida”, publicó el pasado mes de marzo.

