El gobernador Bedolla demanda a jueces sanciones reales en Michoacán para combatir la violencia y restaurar la justicia en la región.
Morelia, Michoacán — El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, expresó su confianza en que quienes han sido detenidos por su presunta participación en actos violentos en la entidad enfrentarán castigo, pero subrayó que ahora la responsabilidad recae en el Poder Judicial para aplicar sanciones efectivas.
En entrevista, el mandatario estatal enfatizó que corresponde tanto a jueces como a magistrados —tanto federales como estatales—, responder al reclamo social de justicia.
“Si requerimos que los jueces, las juezas, asuman ya su responsabilidad, no es menor el trabajo que realizan, es de una muy alta importancia para que la justicia se haga realidad en Michoacán”, dijo.
El mandatario estatal hizo estas declaraciones en el contexto de la vinculación a proceso de César Alejandro N., “El Botox”, quien fue arrestado y enviado al Centro Federal de Readaptación Social No. 1 “El Altiplano” tras su detención reciente en Michoacán.
Sobre el caso del homicidio del líder limonero Bernardo Bravo, el gobernador precisó que además de El Botox, también hay otros detenidos implicados en el hecho delictivo, como un individuo apodado El Pelón, arrestado el 21 de enero en Tuxpan por su posible participación en el mismo ilícito, detalló que ahora corresponde al sistema judicial proceder conforme a la ley.
Alfredo Ramírez Bedolla reiteró que su gobierno mantendrá operativos intensivos de seguridad con apoyo de autoridades federales, incluyendo a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Marina —las cuales participaron en arrestos de alto perfil en los últimos meses—, con la intención de fortalecer el estado de derecho en la entidad.
La declaración del gobernador se enfocó en la necesidad de que el sistema de justicia resuelva sentencias ejemplares contra los generadores de violencia en Michoacán, a fin de amainar la percepción de corrupción en la procuración de justicia, así como la percepción de inseguridad que prevalece en la entidad.
Lo anterior, luego de al menos tres episodios que han impactado en la en la sociedad michoacana y han generado reclamos ciudadanos por justicia y resultados contra la inseguridad, como lo son los asesinatos del líder limonero, Bernardo Bravo, Carlos Manzo y la familia Mújica Hernández.


