Britney Spears ingresa a rehabilitación para tratar su abuso de sustancias, buscando recuperar el control de su vida tras un reciente arresto.
Britney Spears ha ingresado voluntariamente a un centro de rehabilitación en Estados Unidos para abordar su abuso de alcohol y drogas, según confirmó su representante a varios medios el domingo 12 de abril de 2026.
La cantante, de 44 años, se encuentra en un centro no revelado, con un tratamiento inicial de 30 días que podría extenderse dependiendo de su progreso.
Este paso sigue a su arresto el 4 de marzo de 2026 por conducir bajo los efectos de alcohol y drogas en Ventura County, California.
La policía la detuvo por manejar erráticamente y a alta velocidad en la autopista US-101. Tras realizar pruebas de sobriedad, fue arrestada por violar el Código de Vehículos de California 23152(g) y llevada al hospital para análisis de sangre antes de ser liberada bajo el proceso “cite and release”. Tiene una cita en corte el 4 de mayo de 2026.
Fuentes cercanas a Spears indicaron que, aunque inicialmente se resistió al tratamiento, ahora lo ve como una oportunidad para recuperar el control de su vida.
Su manager, Cade Hudson, expresó que el incidente era “lamentable e inexcusable” y que Spears “tomará los pasos correctos” para cumplir con la ley, esperando que este sea “el primer paso de un cambio largamente esperado”.
Entorno de Spears

El entorno de Spears, incluidos sus hijos Sean Preston y Jayden James Federline, apoya su decisión de entrar en rehabilitación.
Han pasado tiempo con ella recientemente, incluso disfrutando de un paseo en yate tras el arresto, según su Instagram.
Antes del DUI, Spears despidió a sus coaches de sobriedad, lo que reavivó preocupaciones sobre su consumo de sustancias. En su libro de memorias “The Woman in Me” (2023), Spears compartió experiencias pasadas con rehabilitación, incluyendo un internamiento en 2014.
Su historial incluye internamientos anteriores en 2007 y 2019. Desde el fin de su tutela legal en 2021, Spears ha vivido más privadamente, aunque con altibajos visibles en redes sociales.
Su vida reciente ha estado marcada por su divorcio de Sam Asghari, la publicación de su autobiografía y tensiones familiares públicas.
El arresto de marzo fue un punto de inflexión, motivando a su equipo a insistir en la necesidad de ayuda profesional.
Aunque Spears no ha hecho una declaración directa sobre su ingreso, su representante confirmó que es una decisión estratégica para su salud y su caso legal pendiente.

