Britney Spears ha vendido su catálogo musical a Primary Wave, marcando un acuerdo histórico en la industria musical.
Britney Spears, la icónica Princesa del Pop, ha decidido vender su parte de los derechos de su influyente catálogo musical a la editorial Primary Wave; Este acuerdo, firmado el 30 de diciembre de 2025, ha sido descrito como “histórico” por fuentes cercanas, aunque la cantidad exacta que recibió no ha sido revelada.
Sin embargo, se compara con la venta del catálogo de Justin Bieber, que alcanzó los 200 millones de dólares.
El catálogo de Spears incluye éxitos que marcaron a varias generaciones, como “…Baby One More Time”, “Oops!… I Did It Again” y “Toxic”, entre otros.


Estos temas han contribuido a que Britney venda más de 150 millones de discos a nivel mundial, consolidándola como una de las artistas más exitosas del pop.
El acuerdo abarca su parte de los derechos editoriales, aunque no se especifica si vendió el 100% o una porción mayoritaria.
Britney firmó el contrato con su representante Cade Hudson como su manager en ese momento. Ni Spears ni Primary Wave han comentado sobre la venta.
Primary Wave
Fundada en 2006 por Larry Mestel, es una de las editoriales independientes más agresivas en adquisiciones de catálogos.
Ha comprado o tomado participaciones en derechos de artistas legendarios como Whitney Houston (catálogo completo y participaciones en su estate), Stevie Nicks (80% en 2020 por unos 100 millones de dólares), Bob Marley, Prince, James Brown, Ray Charles, Smokey Robinson, Bing Crosby, Def Leppard, Aerosmith, Disturbed, Culture Club y más recientemente fondos en catálogos como The Notorious B.I.G., The Cars y Patti LaBelle.
La compañía invirtió cerca de 700 millones de dólares en 45 catálogos en 2025 y tiene un pipeline de 1.500 millones en potenciales deals, enfocándose no solo en compra sino en marketing agresivo, syncs, merchandising y producciones para maximizar el valor.
La compañía sigue invirtiendo en catálogos musicales, buscando maximizar su valor mediante marketing y producciones.
Los himnos de Britney de los 90 y 2000 continúan generando millones de streams, manteniendo su relevancia cultural.

