Comando armado asalta a equipo de Claudia Sheinbaum en San Luis Potosí en "Tramo del Terror"
Se destacó que el denominado “tramo del terror” sigue siendo un foco rojo para viajeros y transportistas. Foto: Especial

Un comando armado asaltó a equipo personal de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum en la carretera federal 57 en San Luis Potosí,  el denominado “tramo del terror” sigue siendo peligroso para viajeros y transportistas.

San Luis Potosí.-En la madrugada del 25 de enero, un comando armado detuvo en seco al equipo de trabajadores del Centro de Producción de Programas Informativos y Especiales (CEPROPIE), dependiente de la Secretaría de Gobernación de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y les asaltó por la peligrosa carretera federal 57 en San Luis Potosí.

Este equipo, encargado de documentar las giras de la presidenta Claudia Sheinbaum, regresaba de cubrir un evento en Nuevo Laredo, Tamaulipas, cuando los maleantes los abordaron cerca del kilómetro 67, en el municipio de Guadalcázar.

Los delincuentes se llevaron equipo de grabación audiovisual y algo de efectivo, dejando a los afectados ilesos pero con el susto encima. La Fiscalía General de la República (FGR) en SLP abrió de inmediato una carpeta de investigación por robo a funcionarios públicos federales, confirmando que el “tramo del terror” sigue siendo un foco rojo para viajeros y transportistas.

Pocos días después, elementos de la Guardia Nacional localizaron el equipo robado abandonado en un paraje de Guadalcázar, a unos 28 kilómetros del sitio del asalto.

La carretera 57 Norte, entre San Luis Potosí y Matehuala, acumula denuncias de asaltos a mano armada, especialmente de noche, lo que ha llevado a operativos federales constantes. Fuentes de la FGR detallan que el personal de CEPROPIE viajaba en dos camionetas cuando fueron obligados a parar, sin que se reporten disparos ni heridos graves.

Hasta ahora, no hay detenidos, pero la pesquisa federal avanza con peritajes y revisión de cámaras. Este incidente resalta los retos de seguridad para quienes cubren la agenda presidencial, en un México donde las carreteras siguen siendo blanco fácil para el crimen organizado.