Policía Morelia advirtió que la venta ilegal de pirotecnia podría estar siendo controlada por estructuras del crimen organizado durante la temporada decembrina.
Morelia, Michoacán.-La Policía Morelia advirtió sobre un posible intento de control del mercado ilegal de pirotecnia por parte de la delincuencia organizada en distintos puntos de la ciudad, a partir de los operativos desplegados durante diciembre para retirar la venta clandestina de estos productos de alto riesgo.
En rueda de prensa, el titular de la Comisión de Seguridad Ciudadana, José Pablo Alarcón Olmedo, explicó que durante las intervenciones realizadas por la corporación, vendedores asegurados en la vía pública señalaron que la mercancía no les pertenecía, sino que era controlada por terceros, lo que apunta a esquemas de distribución y control ajenos al comercio informal tradicional.
Aunque esta información no pudo ser corroborada de manera formal, el comisionado subrayó que la propia naturaleza ilegal de la actividad permite inferir la participación de estructuras delictivas, ya que la pirotecnia no se fabrica en Morelia y su traslado desde otros estados del país implica logística, transporte y control de puntos de venta en la vía pública.
Alarcón Olmedo precisó que los artificios pirotécnicos que llegan a la capital michoacana provienen principalmente del Estado de México e Hidalgo, entidades con tradición en su elaboración, y que su comercialización en Morelia se realiza sin autorización municipal, por lo que cualquier “permiso” para venderlos no puede provenir de la autoridad, sino de actores ilegales.
En ese contexto, el funcionario sostuvo que permitir la instalación de puestos de pirotecnia en la vía pública implica no solo un riesgo grave para la integridad de la población, sino también la tolerancia indirecta a economías ilícitas que buscan controlar territorios y actividades durante temporadas de alta demanda, como las festividades decembrinas.
El comisionado recordó que los operativos contra la pirotecnia no tuvieron como objetivo principal la detención de vendedores, sino el retiro inmediato del material peligroso y su aseguramiento para posterior destrucción, precisamente para evitar explosiones, lesiones o muertes, como las registradas en otros municipios del estado.
No obstante, indicó que en uno de los casos detectados, un comerciante reinstaló un puesto horas después de haber sido retirado, lo que obligó a su remisión al Centro de Detención Municipal, evidenciando la persistencia de estas redes de venta ilegal pese a los operativos.
Alarcón Olmedo añadió que, más allá del aseguramiento del material, el reto para el municipio es impedir que estos espacios de venta se conviertan en puntos de control para grupos delictivos, al tiempo que se avanza en una estrategia de prevención social que desincentive la compra de pirotecnia, particularmente por parte de personas adultas que la adquieren para menores de edad.
Finalmente, subrayó que la erradicación de esta práctica requiere no solo operativos policiales, sino un cambio cultural que reconozca los riesgos de la pirotecnia y cierre el paso a actividades ilícitas que, bajo la apariencia de comercio informal, pueden estar vinculadas al crimen organizado.



