La DEA investiga a comandantes de policías comunitarias en Michoacán por presuntos vínculos con grupos criminales.
Morelia, Michoacán.- De manera extraoficial, trascendió que la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), tendría bajo la lupa a Héctor Zepeda Navarrete, “El Tetos”, y a Germán Ramírez Sánchez, “El Toro”, ambos comandantes de las policías comunitarias que operan en la Costa de Michoacán.
Fuentes consultadas señalaron que ambos personajes, quienes ejercen los cargos como comandantes de las policías de comunitarias de Coahuayana y Aquila, serían investigados por la DEA, debido a sus presuntos nexos con un grupo criminal que opera en la región de La Costa y parte de la Tierra Caliente de Michoacán.
Aunque la información no ha sido confirmada de manera oficial por autoridades federales ni estatales, las versiones extraoficiales, aseguran que las investigaciones se habrían intensificado luego de que el mes pasado fuera asegurada una bodega en la región costera, donde se localizaron vehículos con blindaje artesanal, conocidos como “monstruos”.
Trascendió que dicho inmueble sería propiedad de El Toro y que, entre las unidades encontradas, se halló una camioneta Suburban con blindaje, presuntamente utilizada por la policía comunitaria local.
Aunque el fiscal General del Estado (FGE), Carlos Torres Piña se ha pronunciado al respecto, asegurando que se investiga el hallazgo, las fuentes consultadas aseguran que, dentro de la carpeta de investigación, no estaría contemplado El Toro, por lo que señalan omisión por parte de las autoridades estatales.
De igual forma, las fuentes señalan que la DEA también estaría detrás de Mario Caballero, identificado extraoficialmente como líder en la costa de Coahuayana y vinculado con El Toro y El Tetos, así como supuesto socio de Juan José Farías Álvarez, “El Abuelo”, líder del Cártel de Tepalcatepec.
Estas versiones forman parte de líneas de investigación que se manejan fuera del país según las fuentes consultadas por Contramuro.
Hasta el momento, ninguna autoridad mexicana o estadounidense ha confirmado de manera oficial la existencia de órdenes de aprehensión, investigaciones abiertas o solicitudes de colaboración internacional relacionadas con estos personajes.
No obstante, el trascendido ha generado inquietud en la región costa de Michoacán, donde desde hace años confluyen policías comunitarias, grupos armados y disputas por el control territorial.


