La proliferación de rastros clandestinos en Morelia pone en riesgo la sanidad y seguridad alimentaria, advierte la Asociación Ganadera Local.
El presidente de la Asociación Ganadera Local de Morelia, Jesús Javier Rivero Calderón, denunció la proliferación de rastros clandestinos en la capital michoacana y advirtió que la falta de inspección sanitaria pone en riesgo tanto al sector ganadero como a los consumidores.
En entrevista, cuestionó el origen de la carne que se comercializa en colonias, mercados y tianguis de la ciudad.
Y es que, señaló que el rastro municipal sacrifica menos de 300 animales por semana, cifra que, afirmó, no corresponde con la cantidad de carnicerías y puntos de venta existentes en Morelia.
Indicó que la operación de centros de sacrificio irregulares impide garantizar controles sanitarios adecuados y dificulta la trazabilidad del ganado, lo que también favorece el abigeato.
Rivero Calderón sostuvo que el problema no es menor, pues la ausencia de supervisión permite que animales sin revisión sanitaria entren al circuito comercial.
Añadió que, aunque la carne infectada por gusano barrenador no representa riesgo para el consumo si se retira el tejido afectado, la falta de control sí genera condiciones de vulnerabilidad sanitaria.
El dirigente ganadero llamó a los tres niveles de gobierno a reforzar inspecciones en rastros y puntos de venta, así como a realizar investigaciones para ubicar y clausurar establecimientos clandestinos.
Afirmó que sin vigilancia efectiva en rastros, casetas y puntos de revisión, no se podrá garantizar sanidad, trazabilidad ni condiciones justas para los productores locales.

