Trabajadores del Ayuntamiento de Apatzingán denuncian despidos injustificados y presuntas represalias por parte de la alcaldesa Fanny Arreola.
Apatzingán, Michoacán.- Trabajadores del Ayuntamiento de Apatzingán denunciaron despidos que califican como injustificados y represalias directas de la administración encabezada por la alcaldesa, Fanny Arreola, situación que derivó este viernes en una manifestación afuera de la presidencia municipal, en medio de un clima de tensión laboral que se ha prolongado por varios meses.
De acuerdo con los empleados afectados, los ceses comenzaron tras advertencias previas realizadas en el mismo espacio donde hoy se concentraron para protestar.
Señalan que la autoridad municipal les informó que los despidos iniciarían sin considerar el impacto económico en las familias que dependen de esos ingresos, lo que detonó el reclamo colectivo.

Los manifestantes también acusaron que, tras su movilización, el gobierno local recurrió a corporaciones de seguridad para desalojarlos.
Según su versión, elementos de la Policía Municipal y de la Guardia Civil fueron utilizados para retirar a los trabajadores despedidos de las instalaciones del Ayuntamiento, en lugar de abrir un canal de diálogo para atender sus demandas.
El conflicto laboral no es nuevo, ya que, desde hace meses, personal sindicalizado ha hecho públicos señalamientos contra la alcaldesa por presuntos incumplimientos en prestaciones, descuentos salariales que no se reflejan en beneficios laborales y la falta de comunicación institucional.

Lejos de resolverse, acusan que la relación se ha deteriorado, derivando en confrontaciones verbales y, recientemente, en intentos de rescisión laboral.
La crisis interna también se ha reflejado en el Cabildo, ya que, a finales del 2025, durante una sesión, la regidora de Morena, Carmen Zepeda, acusó a la administración municipal y al secretario de Administración y Finanzas de presuntas irregularidades, entre ellas la retención de salarios y la existencia de una nómina paralela de “personal de apoyo” que no aparece en registros oficiales.
La discusión escaló cuando la regidora denunció haber sido descalificada desde la presidencia municipal.
“Me estás violentando, yo no te he dicho a ti ni descarada ni cínica”, reclamó públicamente.
Carmen Zepeda sostuvo su señalamiento y cuestionó la negativa del gobierno local para reconocer adeudos salariales y explicar el destino de recursos no entregados a los trabajadores, lo que evidenció un quiebre al interior del Cabildo y profundizó el conflicto político-laboral.
Mientras tanto, los trabajadores sindicalizados afirman que, tras manifestarse de manera pacífica, la respuesta del Ayuntamiento fue iniciar procesos administrativos en su contra, en lugar de instalar mesas de trabajo.
Insisten en que sus exigencias se centran en el respeto a sus derechos laborales y en el cumplimiento de prestaciones pendientes, al tiempo que llaman a privilegiar el diálogo para evitar que el conflicto en Apatzingán escale aún más.

