El embajador de EEUU visita a Sheinbaum tras la caída de “El Mencho”, destacando la cooperación en seguridad entre ambos países.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, llegó este martes al Palacio Nacional, donde trabaja la presidenta Claudia Sheinbaum, después de que el Departamento de Estado de EEUU levantara la alerta de seguridad para sus ciudadanos en México tras la violencia generada por la muerte de “El Mencho”.
Johnson fue visto llegando en una camioneta a la sede del gobierno federal en la Ciudad de México, según informes de prensa, y hasta ahora no se ha aclarado el motivo de su visita o si se reunirá con Sheinbaum.
La visita ocurre tras la violencia desatada en México luego de la muerte el domingo de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El lunes, Johnson elogió la actuación de las autoridades mexicanas en el operativo que resultó en la muerte de “El Mencho” y subrayó la cooperación bilateral en seguridad entre ambos países, describiendo la acción como “un gran golpe contra una de las organizaciones criminales más violentas que dañan a nuestras comunidades”.
Johnson expresó su respeto y solidaridad con los funcionarios y fuerzas de seguridad mexicanas por su “profesionalismo y determinación”, y pidió mantener la “firmeza” en la lucha contra el crimen organizado, reafirmando que Estados Unidos sigue siendo un socio comprometido con México en estos esfuerzos conjuntos.
Oseguera Cervantes fue abatido el domingo durante un operativo en Tapalpa, a 130 kilómetros al sur de Guadalajara, capital de Jalisco.
El operativo que resultó en la muerte de uno de los capos más buscados del mundo fue realizado con inteligencia de Estados Unidos, en medio de la creciente presión de Washington para combatir el tráfico de drogas.
La Defensa mexicana confirmó que la operación contó con “información complementaria” de Estados Unidos en el “marco de coordinación y cooperación bilateral”.
La caída de “El Mencho” ocurre en un contexto de creciente presión de Washington contra los cárteles mexicanos, a los que el año pasado declaró como “terroristas”.
Estados Unidos lo acusaba de liderar un “reinado de terror” en México y de destruir “innumerables vidas” con el tráfico de fentanilo, ofreciendo hasta 15 millones de dólares por información que llevara a su arresto o condena.
Bajo su liderazgo, el CJNG expandió su presencia en México y fortaleció rutas de tráfico de drogas, incluido el fentanilo hacia Estados Unidos, lo que lo convirtió en uno de los narcotraficantes más buscados por ambos países.

