La FGE Michoacán registró 1,886 carpetas de narcomenudeo en 2025, destacando la concentración territorial y la persistencia del delito.
Morelia, Michoacán.– El narcomenudeo se mantuvo en 2025 como uno de los principales focos de atención para la Fiscalía General del Estado (FGE), al concentrar una parte sustancial de los delitos registrados en la entidad, de acuerdo con el tablero estadístico oficial actualizado a noviembre de de este año.
De acuerdo con los datos de la FGE, se reportaron 1 mil 886 carpetas de investigación, con una marcada concentración territorial y una incidencia sostenida a lo largo de los meses.
Los registros muestran que Morelia encabeza la estadística estatal de narcomenudeo, con 771 carpetas, muy por encima del resto de las fiscalías regionales.
Le siguen Zamora, con 495 casos, y Uruapan, con 304, lo que confirma que el fenómeno se concentra en los principales polos urbanos y económicos del estado.
En un segundo nivel de incidencia aparecen La Piedad, con 77 registros; Apatzingán, con 75; y Lázaro Cárdenas, con 67 casos de narcomenudeo durante 2025.
Más abajo se ubican Zitácuaro, con 64 carpetas; Jiquilpan, con 29; Coalcomán, con apenas dos, y Huetamo, con un solo caso reportado en el periodo.
El comportamiento mensual revela que el delito no presenta caídas abruptas, sino una tendencia constante, ya que enero abrió con 198 casos, seguido de febrero con 144 y marzo con 167.
En abril se alcanzó otro pico con 192 registros, mientras que mayo cerró con 170, y durante el verano, junio reportó 156, julio 160 y agosto 183, para luego registrar uno de los puntos más altos en septiembre, con 186 carpetas.
Hacia el cierre del periodo observado, octubre mostró 160 casos, mientras que noviembre volvió a repuntar a 170, lo que confirma que el narcomenudeo mantiene una presencia sostenida durante todo el año, sin una reducción clara por temporada.
Las cifras oficiales de la FGE, elaboradas por la Dirección General de Tecnologías de la Información, Planeación y Estadística, evidencian que el narcomenudeo no solo es un delito persistente, sino territorialmente concentrado, lo que plantea retos específicos en materia de investigación, prevención y combate al mercado local de drogas en Michoacán.

