Discursos de Alfonso Martínez y Enrique Ramírez reivindicaron a la inversión privada y al empresariado local como motor del desarrollo de Morelia, en la entrega de la Presea Generalísimo Morelos 2026.
Morelia, Michoacán.- La entrega de la Presea Generalísimo Morelos 2026 al empresario Enrique Ramírez Villalón terminó este lunes convertida en una defensa institucional de la inversión privada y del empresariado local como eje del desarrollo económico, urbano y cultural de Morelia.
Durante la sesión solemne de Cabildo por el 485 aniversario de la capital michoacana, en Palacio Municipal, el alcalde Alfonso Martínez Alcázar utilizó buena parte de su discurso para reivindicar el papel de empresarios que, dijo, han apostado por la ciudad no sólo desde la inversión, sino desde la generación de empleos, infraestructura y proyección internacional.
“Morelia ha crecido sobre los hombros de quienes han decidido hacer algo más que invertir en ella”, expresó el edil frente a integrantes del Cabildo, representantes empresariales, autoridades estatales y miembros de la familia Ramírez.
A lo largo de su mensaje, Alfonso Martínez construyó una narrativa en la que vinculó directamente el crecimiento de Morelia con proyectos empresariales locales que lograron consolidarse fuera del país, particularmente Cinépolis, empresa fundada por Organización Ramírez y que actualmente opera 6 mil 629 salas en 18 países, además de contar con más de 44 mil empleados, de acuerdo con los datos presentados durante la ceremonia.
El presidente municipal insistió en que el desarrollo de la ciudad no ocurre “por accidente”, sino por la participación de actores que “deciden servirla, invertir en ella y representarla con dignidad”.
También destacó que empresarios como Enrique Ramírez “no aman a su ciudad sólo de palabra, sino con hechos”, al subrayar el crecimiento de la empresa y su relación con proyectos culturales como el Festival Internacional de Cine de Morelia.
El discurso del alcalde ocurrió en un contexto nacional donde el debate sobre el papel de las grandes empresas y la relación entre poder político e iniciativa privada continúa vigente, particularmente frente a posturas que cuestionan privilegios económicos, concentración empresarial o influencia corporativa en la vida pública.
Sin confrontar directamente esas visiones, Alfonso Martínez colocó al empresariado local como un aliado estratégico del desarrollo de Morelia.
Organización Ramírez, comprometida con Morelia
En respuesta, Enrique Ramírez Villalón mantuvo el mismo tono y refrendó públicamente el compromiso de Organización Ramírez con la capital michoacana.
“Seguiremos contribuyendo al desarrollo de Morelia y de Michoacán”, afirmó.
El empresario defendió además una visión del crecimiento basada en el “elemento humano”, al sostener que “una empresa no crece sola” y que su expansión no depende únicamente del dinero, sino de las personas que participan en ella.
Enrique Ramírez aprovechó también el escenario para reivindicar sus raíces morelianas y describió a Morelia como “una ciudad que tiene alma”, al destacar tanto su patrimonio histórico y cultural como el crecimiento urbano y económico de la ciudad en las últimas décadas.
La ceremonia reunió a representantes del sector político, empresarial y cultural, además de integrantes de la familia Ramírez. Entre los asistentes estuvo la secretaria de Educación de Michoacán, Gabriela Molina, en representación del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
Aunque el acto tuvo carácter protocolario y solemne, los mensajes pronunciados durante la entrega de la presea terminaron perfilando una postura clara de respaldo a la inversión privada como componente central de la narrativa de crecimiento y modernización de Morelia impulsada desde el gobierno municipal.

