Entre cargada y templete, afloran tensiones por sucesión 2027 en Morena
Fabiola Alanís se incorpora al presídium tras el acomodo inicial del templete en el acto de Zitácuaro difundido por Esfera Noticias Analizadas. Foto: Esfera Noticias Analizadas

La sucesión 2027 en Morena se disputa no solo en discursos, sino en gestos y acomodos en el templete, revelando tensiones internas.

Este domingo en Zitácuaro, Morena habló de unidad, de futuro y de relevo, pero el mensaje político más elocuente no vino del micrófono; Se produjo en el templete, en los acomodos, en una escena breve que reveló que la sucesión de 2027 ya se disputa también en los gestos.

El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla volvió a insistir en su convicción de que el próximo gobierno estatal sea encabezado por una mujer. No es la primera vez que lo hace. La narrativa se ha repetido en distintos actos, aun cuando a nivel nacional Morena ha evitado cerrar formalmente la candidatura por razón de género.

Ese discurso convivió con una escena que tensó la escenografía del evento. Al inicio de la asamblea informativa, el presídium ya estaba conformado por el propio gobernador; el dirigente estatal de Morena, Jesús Mora; la secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, Gladyz Butanda; el secretario de Gobierno, Raúl Cepeda; el alcalde de Zitácuaro, Antonio Ixtláhuac Orihuela, y legisladoras locales como Emma Rivera Camacho.

Faltaba una figura central en el engranaje institucional del partido y del Congreso.

La coordinadora parlamentaria de Morena y presidenta de la Junta de Coordinación Política, Fabiola Alanís Sámano, no estaba considerada en ese primer acomodo. El momento fue captado en un video difundido por Esfera Noticias Analizadas, donde se observa a la diputada reclamar algo directamente al dirigente estatal del partido desde abajo del templete.

No hubo micrófono ni palabras audibles, pero el gesto fue suficiente para alterar la escena.

De acuerdo con una fuente presente en el acto, tras ese intercambio Fabiola Alanís tomó una silla y subió al templete por cuenta propia. Emma Rivera Camacho abrió espacio y el resto de los integrantes se recorrió para permitir su incorporación. La asamblea continuó, pero el mensaje ya había sido emitido.

Hasta ahora, Alanís ha optado por el silencio público. Ningún posicionamiento, ninguna declaración, ninguna confrontación abierta. En términos políticos, una decisión que puede leerse como disciplina institucional, pero que no borra el fondo del episodio.

La escena adquiere mayor significado en el contexto de la cargada que se ha ido construyendo rumbo a 2027. En los hechos, la figura que ha recibido mayor proyección desde el Ejecutivo es Gladyz Butanda, recurrentemente colocada en el centro de actos oficiales y acompañada por expresiones de simpatía desde la base partidista.

No hay exclusiones formales ni definiciones anticipadas. Pero la política no se limita a acuerdos escritos. Se expresa también en quién ocupa el centro del templete, quién queda fuera y quién debe abrirse paso.

Zitácuaro dejó claro que la sucesión ya no se juega solo en el discurso. También se disputa en el espacio, en el orden y en los silencios. Y en ese terreno, la narrativa de unidad convive con señales que cuestionan si el piso es realmente parejo para todas.