Estados Unidos intensifica sus acciones contra el negocio petrolero de Venezuela, buscando frenar el narcotráfico y presionar la salida de Nicolás Maduro
Estados Unidos.- Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, declaró que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, “tiene que irse”.
La funcionaria realizó estas declaraciones durante una entrevista con Fox News, en el contexto de una creciente presión militar, política y económica por parte de Estados Unidos sobre Caracas, que incluye la confiscación de petroleros en el mar Caribe que transportan crudo venezolano.
“No sólo estamos interceptando estos barcos. También estamos enviando un mensaje para todo el mundo: la actividad ilegal en la que participa Maduro no puede tolerarse. Tiene que irse. Vamos a defender a nuestro pueblo”, afirmó Noem.
La secretaria enfatizó que el gobierno de Maduro está utilizando los ingresos a Venezuela del negocio petrolero para “propagar” drogas que “están matando a la próxima generación de estadounidenses”.
“Así que no olviden de qué se trata. Este es un enemigo de Estados Unidos contra el cual estamos tomando medidas enérgicas”, subrayó.
Aunque el presidente Donald Trump ha declarado que Maduro “tiene los días contados”, la estrategia oficial del gobierno estadounidense hacia Venezuela busca frenar el narcotráfico y recuperar los “derechos petroleros” de las empresas estadounidenses.
El domingo, Estados Unidos comunicó que sigue en “persecución activa” para interceptar un tercer petrolero cerca de las costas venezolanas, tras el anuncio de Trump sobre un bloqueo a la entrada y salida de Venezuela de todos los buques sancionados por el gobierno estadounidense.
El bloqueo petrolero se ordenó después de varios meses de despliegue militar estadounidense en el Caribe, dirigido a interceptar embarcaciones que, según Washington, están cargadas de drogas y vinculadas al gobierno de Maduro, a quien se acusa de liderar el Cártel de los Soles, acusación que Caracas rechaza firmemente.
Por otro lado, Maduro ha acusado a Estados Unidos de piratería por la incautación de buques con crudo venezolano y ha anunciado medidas para que estos actos no queden impunes, incluyendo una denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

