La estructura del CJNG permite su operatividad tras la caída de El Mencho, manteniendo el control territorial y jerárquico en México.
Morelia, Michoacán.- El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) opera bajo un modelo jerárquico que le ha permitido mantener control territorial a lo largo de México, incluso tras el abatimiento de su líder histórico, Ruben Oseguera Cervantes, “El Mencho”, de acuerdo con reportes de inteligencia.
Según los documentos, la organización criminal adoptó una estructura de mando que facilita la administración de sus actividades sin la supervisión directa constante de su líder.
Esta estructura interna fue comparada a la de una corporación con divisiones claramente definidas para delegar responsabilidades y mantener la cohesión tras el fallecimiento del jefe máximo.
En la cúspide de este esquema, el CJNG contaba con un trío de líderes conocidos como “Los Tridentes”, encargados de supervisar las operaciones diarias del grupo.
Entre estos mandos, los señalamientos de inteligencia mencionan a figuras como Juan Carlos Valencia, “El R3”, señalado como hijastro de “El Mencho”; Audias Flores, “El Jardinero”; y Hugo César Macías Ureña, “El Tuli”, quien también perdió la vida en el operativo militar que abatió al fundador de la organización.
Bajo estos jefes principales, la organización mantiene una serie de jerarquías: Subjefes regionales, que supervisan los diferentes estados del país; líderes de plazas, que administran las operaciones criminales en localidades urbanas y rurales específicas.
Esta red de mando permite que cada uno de los 32 estados del país tenga células que responden directamente a uno de Los Tridentes, reduciendo la necesidad de intervención directa desde la cúpula central del cartel.
Los documentos también señalan que el CJNG mantiene un consejo asesor, en el que participa un representante de su brazo financiero conocido como Los Cuinis, grupo responsable de operaciones de lavado de dinero y financiamiento.
Este consejo estaría encargado de decidir quién será designado como el próximo Tridente tras la muerte de “El Tuli”.
Entre los nombres considerados para ocupar ese puesto figuran líderes con influencia regional, como Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”.
De acuerdo con la información, la estructura interna del CJNG limita el acceso a puestos de alta jerarquía a miembros fundadores, evitando que exintegrantes de otros grupos criminales —como Los Blancos de Troya, Los Viagras o el Cartel del Golfo—, asciendan a niveles clave dentro de la organización.
Este diseño organizacional explica cómo el CJNG ha podido sostener operaciones y mantener capacidad de acción pese a la caída de su líder principal, y refuerza las discusiones recientes entre analistas de seguridad sobre posibles reconfiguraciones internas o enfrentamientos por el poder dentro de la estructura delictiva.
Autoridades mexicanas han señalado en días recientes que este tipo de estructuras complejas y descentralizadas dificultan la disolución total de la organización, incluso cuando objetivos de alto perfil son neutralizados en operativos coordinados con Estados Unidos.
La preservación de esta cadena de mando sería un factor clave en las semanas siguientes conforme las fuerzas de seguridad y los organismos de inteligencia continúen evaluando las posibles ramificaciones de la desaparición física de “El Mencho” en la dinámica interna del CJNG y en la seguridad pública de México.


