FGR desmantela “una de las redes más importantes” de huachicol en México
La FGR desmantela red de contrabando de combustible en México, revelando un esquema multimodal que evadía controles fiscales y aduaneros. | Captura de pantalla

La FGR desmantela una red de contrabando de combustible en México, revelando un complejo esquema logístico y evasión fiscal.

Ulises Lara, fiscal especial en Investigación de Asuntos Relevantes de la Fiscalía General de la República (FGR), anunció el desmantelamiento de “una de las más importantes redes de contrabando de combustible” en México.

El fiscal detalló que tras analizar diversas líneas de investigación, se llevó a cabo un operativo en marzo del 2024 en Altamira, Tamaulipas, donde se interceptó el buque ‘Challenge Procyon’ con 10 millones de litros de diésel ilegal, resultando en la detención de 11 servidores públicos involucrados.

“En una acción sin precedentes, como parte del trabajo permanente y sostenido que realiza esta institución a través de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada y la Agencia de Investigación Criminal, en coordinación permanente con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, se han desarrollado diversas líneas de investigación que han permitido identificar y desmantelar una de las más importantes redes de contrabando de combustible”, expresó en la conferencia de prensa.

Empresas fachada

Lara señaló que el operativo permitió seguir investigando el huachicol, detectando empresas implicadas en el contrabando de combustible. Estas empresas utilizaban esquemas de simulación comercial, alcanzando operaciones por 23 mil millones de pesos.

Detalló que las empresas empleaban documentos falsos o con datos incorrectos, además de “empresas fachada”, aprovechando “áreas de oportunidad en sistemas de control” para crear un entramado que facilitaba el contrabando de hidrocarburos y la evasión de obligaciones fiscales y regulatorias.

También se descubrió que estas estructuras ilegales operaban mediante un esquema logístico multimodal, coordinando el transporte marítimo, ferroviario y terrestre para introducir, mover, almacenar y comercializar ilegalmente hidrocarburos.

Este esquema fue utilizado en Tamaulipas, Querétaro y Jalisco, permitiendo fragmentar la trazabilidad del producto desde su entrada al país por puertos marítimos, su transporte a gran escala mediante infraestructura ferroviaria y su redistribución a través de transporte terrestre.

Estas operaciones se realizaban mediante simulaciones comerciales, documentación irregular y redes logísticas diseñadas para evadir controles aduaneros, fiscales y regulatorios.