Fuerzas federales y estatales permanecen en Coahuayana tras la explosión de un vehículo, asegurando la región y manteniendo la vigilancia.
Morelia, Michoacán.- A un mes de la explosión de un vehículo afuera de la sede de la Policía Comunitaria en el municipio de Coahuayana, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, aseguró que se mantiene una fuerte presencia de fuerzas federales y estatales en la región, ante la percepción ciudadana de tensión y posibles enfrentamientos. Indicó que la zona continúa bajo vigilancia interinstitucional permanente.
“Tenemos una base de operaciones interinstitucionales precisamente en la frontera con Colima y hay otras tres instaladas en el territorio de Coahuayana”, explicó durante la rueda de prensa en Casa Michoacán.
Detalló que en el despliegue participan la Marina Armada de México, la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Guardia Civil.
El mandatario sostuvo que las investigaciones continúan y que ya se han registrado resultados relevantes.
“Se han dado por lo menos un taller donde se fabricaban vehículos blindados de manera ilegal, los cuales fueron decomisados”, señaló, al referirse a un operativo conjunto entre la Marina y la Fiscalía General del Estado (FGE).
Pese a la inquietud manifestada por habitantes de la zona, Alfredo Ramírez Bedolla afirmó que la presencia de las fuerzas de seguridad es permanente y tiene como objetivo contener cualquier intento de escalamiento de la violencia en esta franja colindante con Colima, una región históricamente afectada por la disputa de grupos criminales.
Sin embargo, el gobernador no detalló si existen personas detenidas por los hechos ni si se han identificado responsables directos de la explosión ocurrida semanas atrás, limitándose a señalar que las investigaciones siguen en curso.
La falta de información puntual sobre avances judiciales contrasta con el despliegue operativo descrito por el Ejecutivo estatal, en un contexto donde la población local mantiene preocupación por la estabilidad de la región.

