Guatemala declara estado de sitio para frenar la violencia y suspende clases en respuesta a ataques de pandillas.
Guatemala enfrenta una grave crisis de seguridad tras declarar estado de sitio por 30 días debido a una escalada de violencia.
El presidente Bernardo Arévalo de León anunció la medida después del asesinato de ocho policías en la capital, en un ataque supuestamente coordinado por pandillas.
El estado de sitio autoriza a las autoridades a detener personas sin orden judicial y prohíbe reuniones públicas, con el objetivo de combatir el terrorismo y actividades rebeldes. El Ministerio de Educación guatemalteco decidió suspender las clases el lunes para proteger a los estudiantes.
La ola de violencia ha sido exacerbada por motines en las cárceles y el asesinato de policías, lo que llevó a la suspensión del ciclo escolar, que había comenzado recientemente.
Los ataques a los agentes ocurrieron en varios puntos de la capital, posiblemente relacionados con los disturbios en las cárceles.
El ministro del Interior, Marco Villeda, confirmó los asesinatos y expresó su dolor por las pérdidas, calificando a los agresores de “terroristas”.
Además, informó sobre la detención de siete sospechosos.
Los primeros dos policías murieron cerca del centro de Ciudad de Guatemala, según los Bomberos Municipales.
“El Estado no se va a arrodillar ante estos delincuentes”, afirmó Villeda.
Las fuerzas de seguridad retomaron el control de la prisión de máxima seguridad ‘Renovación I’ después de un motín liderado por Aldo Ochoa, del grupo ‘Barrio 18’, quien exigía mejores condiciones de reclusión.
En 2025, las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha intensificaron su conflicto con el gobierno por el control de las prisiones, tras el traslado de sus líderes a ‘Renovación I’, provocando disturbios continuos en las cárceles.

