Imelda Tuñón denuncia una campaña de ataques en redes sociales, vinculando el acoso a intereses específicos para perjudicar su imagen.
Ciudad de México.-Imelda Tuñón ha vuelto al centro de la polémica tras realizar una transmisión en vivo para denunciar los ataques que ha estado recibiendo en redes sociales. La actriz y cantante, en medio de acusaciones hacia Marco Chacón y Maribel Guardia, hizo un llamado a detener el “hate” y afirmó que hay una campaña organizada para dañar su imagen pública.
Durante su intervención, la viuda de Julián Figueroa fue clara al hablar sobre el origen de los comentarios negativos.
“Es comprado por gente que quiere que parezca como que estoy muy abajo o no sé. Es comprado por gente que no me quiere. Por gente que no quiere que tenga trabajo, por gente que me quiere hacer daño, no sé”, dijo, sugiriendo que hay intereses específicos detrás de los ataques para perjudicarla profesionalmente.
Tuñón explicó que el fenómeno no se limita a críticas aisladas, sino que es una dinámica colectiva que amplifica el acoso digital.
“Cuando tú atacas al ser humano, o sea, como colectivo, funciona en que: ‘Ah, la atacaron, voy a atacar yo también’, ¿sabes? O sea, como que envalentonas a más personas que sí son reales a atacar”, explicó.
En un periodo de 24 horas, identificó 53 cuentas que la insultaron, las cuales, aseguró, son perfiles falsos sin seguidores ni actividad real.
En su denuncia pública, también habló sobre el uso de tecnología para generar respuestas automatizadas. “Cuando ustedes se pelean con esto, la inteligencia artificial les va a contestar y ella es un programa que está hecho para ya contestar inteligentemente, ¿okay? Ahorita ya meten al programa el algoritmo, o sea, todo lo que quieres que diga…”, advirtió, sugiriendo que algunos mensajes podrían provenir de bots programados para difamarla. Por ello, pidió a sus seguidores no caer en provocaciones y, en cambio, apoyar con comentarios positivos.

El conflicto digital coincide con un proceso legal con José Manuel Figueroa, quien presentó una denuncia por presunto daño moral en su contra. Aunque Tuñón no profundizó en los detalles legales, dejó claro que no se siente intimidada y que seguirá defendiendo su postura ante las instancias correspondientes.
En este contexto, los nombres de su exsuegra y su esposo han cobrado relevancia mediática, al ser vinculados indirectamente como posibles responsables de los ataques. Aunque no presentó pruebas públicas durante la transmisión, reiteró su convicción de que los comentarios no son orgánicos y que hay una intención deliberada de dañarla.
A pesar de la tensión, Imelda afirmó que mantendrá la calma y enfrentará la situación con determinación. “Y es mejor dar una cachetada con un guante blanco que estar peleé y peleé y peleé. Seguimos aquí y seguimos fuertes”, concluyó.
Con estas declaraciones, la actriz deja claro que, mientras la disputa continúa tanto en redes como en el ámbito legal, su respuesta será firme, pero sin caer en provocaciones directas.

