La elección de la Rectoría de UMSNH enfrenta injerencia política, poniendo en riesgo la democracia universitaria y afectando a miles de estudiantes.
Morelia, Michoacán.- En plena huelga en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), la rectora Yarabí Ávila González dirigió su crítica hacia la clase política al acusar injerencia en la elección de la Rectoría y advertir que la reforma que abrió el proceso a la comunidad hoy está siendo tensionada por intereses que buscan retomar el control.
En una columna publicada en SDP Noticias, titulada El arrepentimiento de un decreto democrático, la titular de la Casa de Hidalgo subrayó la contradicción de origen al recordar que la reforma democrática fue firmada por el Ejecutivo y aprobada por el Legislativo con tanto orgullo, pero hoy, sostuvo, se ha convertido en el principal foco de disputa por el poder universitario.
“Nuestra Universidad se ha convertido en el campo de batalla ante la próxima elección del nuwvo rector o rectora. La reforma que impulsaba democratizar la elección… ahora es el principal obstáculo”.
El señalamiento escala cuando apunta directamente a la actuación política: “mientras los políticos juegan al ajedrez con nuestra institución, los más perjudicados son quienes tienen menos culpa de todo esto”.
Ávila González advierte que el modelo democrático rompe con prácticas de control y cierra la puerta a acuerdos cupulares: “la democracia no permitirá ‘negociar’ a nombre de nadie quién será el o la próximo mandatario universitario”.
En ese contexto, acusa que la disputa por la Rectoría ya impacta en la operación de la Universidad.
“Hoy, la Universidad vive una huelga más política que reivindicación de los empleados”, señala, al advertir que más de 57 mil estudiantes han quedado sin acceso a clases, con efectos en sectores populares que dependen de la institución como vía de movilidad social.
La rectora también alerta sobre el uso del financiamiento como mecanismo de presión política: “vendrán más embates, uno de ellos es condicionar y usar como palanca de negociación política el financiamiento”.
Su posicionamiento, reivindica las reformas impulsadas desde 2023, como la actualización del Estatuto Universitario, la modificación de la Ley Orgánica y el blindaje constitucional de la autonomía con garantía presupuestal, pero sostiene que el modelo democrático hoy exhibe la intención de actores políticos de recuperar mecanismos de control sobre la vida universitaria.
Finalmente, llamó a respetar el mandato constitucional aprobado para la Universidad.
“La democratización universitaria significa que quien decide la vida en la Casa de Hidalgo es cada corazón que late en sus aulas y pasillos en este momento”.

