La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que la FIFA evalúa que Irán dispute partidos del Mundial 2026 en México por tensiones con Estados Unidos
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que existe la posibilidad de que la selección de Irán dispute en México sus partidos del Mundial 2026, en lugar de hacerlo en Estados Unidos, debido al contexto de tensiones políticas con el gobierno de Donald Trump. La decisión, aclaró, depende de la FIFA, que actualmente revisa la viabilidad logística del cambio de sede.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que autoridades iraníes han planteado formalmente la opción de trasladar sus partidos a territorio mexicano. El tema se encuentra en análisis por parte de la FIFA, organismo responsable de la organización del torneo.
Sheinbaum subrayó que México mantiene relaciones diplomáticas con todos los países, por lo que, en principio, no existiría un impedimento político para recibir a la selección iraní. El único factor determinante, dijo, sería la logística operativa del torneo.
El planteamiento ocurre en un contexto internacional complejo, marcado por tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel, lo que ha generado incertidumbre sobre la participación del equipo asiático en sedes estadounidenses.
La posibilidad de modificar sedes dentro del Mundial 2026, que será organizado de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá, no estaba contemplada originalmente. Sin embargo, factores geopolíticos han comenzado a influir en decisiones deportivas.
La embajada de Irán en México difundió recientemente declaraciones de Mehdi Taj, presidente de su federación de futbol, en las que reconoce que evalúan no viajar a Estados Unidos para disputar el torneo.
Este escenario se suma a antecedentes donde conflictos internacionales han impactado la logística de eventos deportivos globales, obligando a ajustes de última hora.
La eventual reubicación de partidos tendría implicaciones en distintos niveles. En el plano institucional, la FIFA debería modificar calendarios, sedes y protocolos de seguridad, lo que implicaría coordinación con autoridades mexicanas.
En el ámbito político, México asumiría un papel relevante como sede alternativa, lo que podría reforzar su posición diplomática como país neutral en conflictos internacionales. Sin embargo, también implicaría retos en materia de seguridad, organización y capacidad operativa.
Además, cualquier cambio requeriría acuerdos entre los países anfitriones del torneo, lo que añade una dimensión diplomática adicional al proceso.
Por ahora, la posibilidad de que Irán juegue en México durante el Mundial 2026 se mantiene en fase de análisis. La decisión final dependerá de la FIFA, que deberá evaluar condiciones logísticas, políticas y de seguridad antes de hacer un anuncio oficial.


