Antonella, hija de Ivonne Montero, experimenta su primer amor a los 12 años, reflejando la cercanía y apoyo de su madre en esta etapa especial.
Ciudad de México.-Ivonne Montero, reconocida actriz, compartió un momento entrañable en la vida de su hija Antonella: a sus 12 años, la joven ya experimentó su primer amor. Con plena confianza, Antonella presentó a su novio a su madre, quien relató la experiencia con cariño, mostrando la cercana relación que mantiene con su hija.
Montero contó a la prensa cómo apoyó a Antonella en la compra de pequeños obsequios para su primer amor, recordando que todo comenzó durante una pijamada en su casa.
“Fue una pijamada, invitó al noviecito y obviamente estando yo ahí, pero checando todo, checando todo. Pues no celosa, la verdad que no celosa, pero acompañándola y se quedaron con sus amiguitos, se quedaron hasta el amanecer, viendo el amanecer y pues yo ahí también desde atrás, ¿no? Tampoco invasiva”, relató la actriz.
La actriz también compartió la emoción que sintió cuando el joven formalizó sus sentimientos hacia Antonella. “Justamente esa noche fue que se le declaró este muchachito. Entonces, yo le dije: ‘Qué padre.’ Y yo así llorando con ella. Bueno, ella no llorando, yo así llorando: ‘Ay, mi amor, es tu primer amor’”, confesó entre risas.
Sin embargo, como sucede en muchos romances juveniles, la relación no duró mucho. Ivonne explicó: “Ya no. Ya no. También dijo: ‘No podemos seguir juntos’”. Así, el primer amor de Antonella quedó como un recuerdo especial en su crecimiento.
Antonella es la única hija de Ivonne Montero y del fallecido cantante y actor venezolano Fabio Melanitto, exintegrante del grupo Uff. Nacida en 2013, ha estado bajo el cuidado cercano de su madre, quien ha hablado abiertamente sobre los desafíos que han enfrentado juntas, especialmente en lo que respecta a la salud.
Fabio Melanitto fue asesinado en agosto de 2018 en la Ciudad de México, un hecho que impactó profundamente a Ivonne y Antonella. Desde entonces, Montero ha asumido completamente la crianza de su hija, acompañándola no solo en su desarrollo emocional, sino también en los desafíos médicos que enfrenta.
Cabe destacar que Antonella padece una cardiopatía congénita, específicamente atresia pulmonar con comunicación interventricular, un defecto estructural del corazón que requiere atención médica constante. A pesar de ello, Antonella ha demostrado fortaleza y lleva una vida lo más normal posible, asistiendo a la escuela y disfrutando de su niñez.
Hoy, mientras enfrenta con valentía su condición médica, Antonella también comienza a vivir las primeras emociones de la adolescencia. Para Ivonne Montero, estar presente en cada paso —desde las consultas médicas hasta su primer amor— es parte de una maternidad consciente y amorosa.

