J.K. Rowling desmiente acusaciones de un vínculo con Jeffrey Epstein durante el estreno de Harry Potter, calificando la controversia como “tontería”.
La reconocida autora británica J.K. Rowling se ha visto envuelta en una controversia tras ser acusada en redes sociales de haber invitado al infame financiero Jeffrey Epstein al estreno de la obra teatral “Harry Potter and the Cursed Child” en Broadway.
Rowling ha calificado estas acusaciones como “tontería” y ha negado categóricamente cualquier vínculo con Epstein.
La polémica se desató cuando documentos relacionados con Epstein, publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, mencionaron una invitación al evento teatral de abril de 2018.
Esto llevó a especulaciones sobre una posible conexión entre Rowling y Epstein.
En su cuenta de X, antes conocida como Twitter, Rowling negó rotundamente cualquier relación con Epstein, afirmando: “Esto es una tontería. Ni yo ni nadie de mi equipo conocimos, nos comunicamos ni invitamos a Jeffrey Epstein a nada”.

La confusión, según los archivos, se originó porque los productores del espectáculo, no Rowling, enviaron entradas a solicitud de Peggy Siegal, asociada de Epstein, sin mencionar su nombre en la petición inicial.
Los registros muestran que Epstein no tuvo acceso al estreno, ya que su nombre no estaba en la lista oficial de invitados, y más tarde expresó en un correo que “no pudo entrar”.

Rowling subrayó que no hay evidencia de contacto directo con Epstein y que cualquier conexión con su nombre en los documentos filtrados es una interpretación errónea, no un hecho verificable.
La controversia ha generado un intenso debate en redes sociales sobre el impacto de estos documentos en la reputación de Rowling.
Mientras algunos defienden su postura explicando cómo se generó la confusión, otros critican la supuesta vinculación.
A pesar del debate, Rowling se mantiene firme en su declaración de no haber tenido contacto con Epstein ni haberlo invitado a eventos relacionados con Harry Potter, aclarando que la mención en los documentos no implica un vínculo personal o profesional con el financiero condenado.

