Julieta Venegas necesitó terapia para escribir su libro, donde explora su relación con la música y reflexiona sobre la maternidad y el arte.
Julieta Venegas está viviendo una etapa artística renovada con el lanzamiento de su proyecto musical “Norteña”, que coincide con su debut como escritora. La cantante de Tijuana ha compartido que este libro es una recopilación de memorias de su infancia y adolescencia, donde explora su relación con la música y su camino hacia el estrellato.
Antes de comenzar a escribir, Julieta enfrentó un proceso emocional significativo que la llevó a buscar ayuda psicológica para desbloquearse.
“Tuve que hacer mucha terapia antes de sentarme a escribir. O sea, y ni siquiera por lo que iba a tocar, sino para yo destrabarme. Era como un tironeo que resolví con mucha terapia”, comentó.
La obra no es una autobiografía tradicional ni detalla su éxito como cantante, sino que se centra en sus experiencias personales en sus primeros años de vida.
“No es un libro que habla sobre el disco, sino que estoy hablando como de mi infancia y mi adolescencia. No es una autobiografía, es una memoria de mi relación con la música. O sea, termina cuando voy a grabar el primer disco, ni siquiera hablo de mi carrera”, explicó.

El proceso de escritura le tomó varios años y le permitió reconciliarse con decisiones personales que le generaron conflicto durante mucho tiempo.
“Me tomé como tres años en hacerlo. El libro me ayudó mucho como a reconciliar muchas cosas de decisiones que tomé en su momento y que sentía como que no habían sido lo que se esperaba de mí, porque eso pues yo creo que a todas las mujeres a veces nos pesa”, confesó.
Aunque el libro no aborda su rol como madre, Julieta sí reflexionó sobre la crianza de su hija adolescente, Simona, mientras desarrollaba su carrera.
“Yo creo que todas las mujeres aprendemos a hacer malabares, la verdad. O sea, lo que sí, por mucho tiempo tenía mucha culpa por hacer música y eso yo no creo que haya tenido que ver con ella, sino con mi educación”, expresó.

La cantante también reflexionó sobre la evolución de las ideas tradicionales sobre la maternidad y cómo ahora busca ser una acompañante más libre y cercana para su hija.
“Yo creo que cada vez más, pues, digo, ya la figura de la mamá tiene que cambiar. Intento ser buena acompañante, ¿sabes? Buena acompañante de mi hija como… acompañarla”, concluyó.

