Justicia para Bernardo Bravo sigue pendiente, advierte viuda
Amelí Gissel Navarro Lepe durante la rueda de prensa ofrecida este jueves en Morelia sobre el caso de Bernardo Bravo Manríquez. Foto: Dalia Villegas Moreno.

La viuda de Bernardo Bravo afirma que la detención es solo un avance y pide justicia y que se reconozca su labor como activista y defensor de derechos del campo.

Tras la detención de El Botox, personaje señalado por el asesinato de Bernardo Bravo, líder citrícola, su viuda, Amelí Gissel Navarro Lepe, advirtió que todavía está pendiente la justicia para su esposo.

En una rueda de prensa realizada la tarde de este jueves, Navarro Lepe aludió a la detención, sin mencionar directamente al imputado, y reconoció el trabajo institucional que derivó en los acontecimientos de este día, pero dejó claro que una detención no equivale a justicia plena.

La también magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán insistió en que el análisis del caso debe ir más allá de la figura de productor agrícola y centrarse en la dimensión completa de la actividad que realizaba Bravo Manríquez.

Señaló que no sólo se trataba de un líder del sector citrícola, sino de un activista social que defendía derechos económicos y sociales del campo.

Recordó que su esposo actuaba desde la sociedad civil, sin cargo público ni remuneración, y que su labor buscaba incidir de manera estructural en las condiciones del campo y de la región.

En ese contexto, sostuvo que el Valle de Apatzingán representaba un factor de riesgo agravado para la actividad que desarrollaba y enfatizó que defender y exigir derechos no debería poner en explain riesgo la vida de las personas.

Navarro Lepe reconoció la atención y directriz de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, así como el trabajo coordinado de las autoridades federales y estatales.

Subrayó que ese reconocimiento no implica dar por concluido el proceso, pues la justicia, dijo, debe alcanzarse con debida diligencia y bajo un enfoque reforzado, dada la calidad de defensor de derechos de Bravo Manríquez.

Indicó que su esposo no defendía únicamente causas individuales, sino que era la voz de un gremio y de un sector económico del que depende la estabilidad social y económica de una región entera, por lo que pidió que esa línea sea considerada en las investigaciones.

Finalmente, afirmó que se mantendrá atenta al desarrollo del caso y continuará exigiendo justicia integral, que incluya verdad, memoria, garantías de no repetición y medidas estructurales, al advertir que, pese al avance registrado, la justicia para Bernardo Bravo sigue pendiente.