El alcalde Alfonso Martínez reconoce la deuda millonaria en Morelia defendiendo su modelo de inversión inmediata para obras públicas y servicios.
Morelia, Michoacán.- El presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, reconoció que el Ayuntamiento mantiene deuda y acreedores, pero defendió el modelo de inversióin inmediata de su administración, al sostener que prioriza ejecutar obra pública y servicios desde el inicio, aun cuando ello implique compromisos financieros a mediano plazo.
En entrevista, el edil planteó que la discusión sobre la deuda depende de la óptica con la que se analice, al afirmar que cualquier administración enfrenta obligaciones, pero lo relevante es cómo se administran.
“Claro, puedes decir que sí hay deuda, que sí hay acreedores. Es como en cualquier casa. El tema es cómo decides administrarte”, expresó.
Para justificar su estrategia, comparó dos esquemas: uno basado en la acumulación gradual de recursos y otro en el acceso a financiamiento para ejecutar de inmediato.
“Hay quienes construyen su casa en 20 años, poco a poco. Y hay quienes deciden sacar un crédito desde el primer día, tener su casa completa y pagarla durante 20 años”, ejemplificó.
Bajo ese enfoqeu, sostuvo que su gobierno optó por adelantar obra pública y equipamiento.
“Haces la obra y que la ciudadanía la utilice, compras las patrullas y las tienes desde el primer momento. Nosotros decidimos hacer las cosas que la ciudadanía ya necesita”, afirmó.
El posicionamiento del alcalde se da en un contexto financiero que ya refleja presión estructural. De acuerdo con el informe de avance financiero al primer trimestre de 2026, el Ayuntamiento de Morelia arrastra una deuda superior a 925 millones de pesos, lo que dimensiona el tamaño de los compromisos vigentes.
Tan solo entre enero y marzo, el municipio destinó más de 67 millones de pesos al pago de deuda pública, como parte delk cumplimiento de obligaciones adquiridas en ejercicios anteriores, recursos que compiten directamente con el gasto en servicios, programas y obra.
A esta carga se suman laudos y resoluciones judiciales que obligan a cubrir pagos adicionales, reduciendo el margen operativo del gobierno municipal.
El mismo informe permite contrastar estas obligaciones con la capacidad financiera del Ayuntamiento, que reporta activos por más de 9 mil 427 millones de pesos y un patrimonio cercano a los 8 mil 501 millones, lo que evidencia un equilibrio complejo entre pasivos y recursos disponibles.
Aunque en el periodo no se reporta la contratación de nueva deuda, los compromisos vigentes se mantienen como un factor constante de presión, junto con la nómina y la operación administrativa, condicionamdo la disponibilidad presupuestal.
Pese a este escenario, Martínez Alcázar insistió en que su modelo permite atender necesidades inmediatas sin esperar procesos prolongados de acumulación de recursos.
“Se van pagando y se va administrando. Son formas distintas de hacerlo”, dijo.
Frente a las críticas de la oposición sobre el manejo financiero, el alcalde evitó escalar el debate político y sostuvo que su administración ha optado por priorizar resultados.
“No tiene caso abonar a debates que a veces pueden ser estériles”, señaló.
Finalmente, defendió que, más allá de la carga financiera, la ciudad muestra avances respecto al inicio de su gestión.
“El tema es que hoy la ciudad está infinitamente mejor que cuando la recibimos”, concluyó.


