La cuesta de enero representa un desafío económico para muchas familias mexicanas tras los gastos de diciembre. Aprende a manejar este reto financiero.
Morelia, Michoacán.- Estamos a unas horas del inicio del año y tras los gastos típicos de la época decembrina, miles de familias mexicanas enfrentarán en enero, uno de los periodos más complicados financieramente hablando, se trata de la “cuesta de enero”.
La llamada “cuesta de enero” es un fenómeno que se refiere al impacto financiero que se presenta al inicio del año, mismo a que a decir de expertos en finanzas, sería menor si se evitara el gasto “excesivo” durante diciembre, que regularmente deja a los mexicanos endeudados.
Especialistas, señalan que durante el mes de diciembre se combinan varios factores que presionan el bolsillo de los hogares: compras navideñas, celebraciones de Año Nuevo, uso exagerado de tarjetas de crédito y el aumento en productos básicos, transporte y servicios.
Baja en remesas durante 2025 ¿agudiza la cuesta de enero?
Además, enero suele traer consigo ajustes inflacionarios, incrementos en impuestos, colegiaturas y los pagos de tarjetas de crédito que no se financiaron a meses sin intereses, lo que dificulta la recuperación económica de las familias tras la temporada decembrina.
A decir del especialista, Heliodoro Gil Corona, las remesas disminuyeron un 5 por ciento de enero a octubre de 2025: “y se prevé que al cierre del año alcancen los 61 mil 810 millones de dólares, casi 3 mil millones menos que en 2024. Sin embargo, siguen siendo recursos esenciales para el sostenimiento de miles de familias de las distintas regiones de México”.
Recomendaciones para enfrentar la “cuesta de enero”
Especialistas en finanzas, recomiendan priorizar los gastos, es decir, comprar únicamente lo que realmente es necesario; evitar nuevas deudas y sobre todo, los “tarjetazos”, que aunque inicialmente no se sienten, pueden significar una deuda difícil de pagar si no se tiene disciplina financiera.
Elaborar un presupuesto mensual en el que se aparte lo correspondiente a gastos básicos: luz, agua, alimentos, gas, impuestos propios del arranque del año (predial, tenencia (en su caso), renta y lo correspondiente a la reactivación del ciclo escolar, en el caso de que se tengan hijos en instituciones académicas.
La reducción de “gastos hormiga”, es fundamental para aminorar la “cuesta de enero”. Las comidas fuera de casa, café, antojos, botanas y otras compras que realmente no son necesarias y que son “relativamente” poco costosas, apoyarán para “extender” el dinero durante los primeros meses del año.
