La Cámara de Diputados declara constitucional reducción de la jornada laboral
La reducción de la jornada laboral a 40 horas es ahora constitucional en México, tras el aval de la Cámara de Diputados y congresos estatales. | Foto: IA

La Cámara de Diputados aprueba la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, marcando un hito constitucional en México.

La Cámara de Diputados de México ha declarado constitucional la reforma de reducción la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. Kenia López, presidenta de la Cámara baja, anunció durante una sesión plenaria que la reforma, previamente aprobada por senadores y diputados, recibió el respaldo de la mayoría de los congresos estatales, por lo que se emitió la declaratoria y se envió a la Cámara alta.

“El Congreso de la Unión, en uso de la facultad que le confiere el artículo 135 de la Constitución (…) y previa aprobación de la mayoría de las honorables legislaturas de los estados y de la Ciudad de México, declara reformadas las fracciones (…) del artículo 123 de la Constitución, en materia de reducción de la jornada laboral. Se remite a la Cámara de Senadores para los efectos constitucionales”, señaló.

Julieta Villalpando, secretaria de la Mesa Directiva de los diputados, informó que 22 congresos estatales ya han votado a favor de la reforma laboral.

Entre ellos se encuentran los parlamentos de Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guanajuato, Hidalgo, México, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán, Zacatecas y la Ciudad de México.

La reforma establece que la jornada laboral será de 40 horas semanales, implementándose gradualmente hasta 2030.

En este modelo, por cada seis días trabajados, los empleados tendrán al menos un día de descanso con salario íntegro.

Si por situaciones extraordinarias se incrementan las horas de trabajo, se pagará un 100% más por estas horas a partir de 2027.

Según los nuevos lineamientos, el trabajo extraordinario no debe exceder las 12 horas semanales, distribuyéndose en un máximo de cuatro horas diarias durante cuatro días.

Si el tiempo extraordinario se prolonga, los empleadores deberán pagar un 200% más del salario correspondiente a las horas ordinarias.