Madres viven violencia y carencias, advierte arzobispo de Morelia
José Armando Álvarez Cano durante el sermón por el Día de las Madres en Morelia. | Foto: Arquidiócesis

El arzobispo de Morelia advierte que las madres enfrentan violencia y carencias, llamando a la acción más allá del 10 de mayo.

Morelia, Michoacán.- En el marco del Día de las Madres, el arzobispo de Morelia, José Armando Álvarez Cano, advirtió que miles de mujeres enfrentan condiciones de violencia, pobreza y dificultades sociales, por lo que llamó a que la celebración del 10 de mayo no se reduzca a un solo día de festejo.

Durante su sermón dominical, este día, el líder religioso sostuvo que todavía existen “reivindicaciones” pendientes para las mujeres y pidió mantener la atención sobre las problemáticas que enfrentan diariamente muchas madres mexicanas.

“Hoy pedimos por todas las mujeres, para que no sea solamente una celebración de un día al año, de seguir trabajando por todas aquellas reivindicaciones que la mujer de hoy necesita, de la pobreza, de la violencia, de las situaciones difíciles que como mujeres enfrentan”, expresó.

En su mensaje desde la Catedral de Morelia, Álvarez Cano centró su reflexión en el Evangelio de San Juan y en el llamado de Jesús a vivir la fe mediante acciones y no únicamente mediante ritos o devociones.

“El verdadero amor de Dios tiene que ver con nuestra vida, con las obras, con los mandamientos, con las enseñanzas que Jesús nos dejó”, señaló.

Asimismo, afirmó que la vida cristiana no garantiza ausencia de problemas o persecuciones, pero sí fortaleza espiritual para enfrentar adversidades.

“El Señor no nos habla de que el que sea cristiano se verá libre de problemas o persecuciones; nos habla de que tendremos la fuerza necesaria para salir adelante”, dijo.

El arzobispo también hizo referencia al “Paráclito”, término utilizado en el Evangelio para referirse al Espíritu Santo como consolador y acompañante en momentos difíciles, al señalar que la fe debe convertirse en una fuente de ánimo frente a los conflictos sociales y personales.

Finalmente, pidió orar por todas las madres y sostuvo que el mejor regalo para ellas debe ser “el espíritu de Dios” y el compromiso social para mejorar sus condiciones de vida.