La Barby Juárez confiesa que se autolesionaba para soportar la depresión: “Necesitas un dolor real”

Mariana Juárez conocida como “La Barby” comparte su experiencia con la depresión, destacando la importancia del apoyo y la comunicación para la recuperación.

Ciudad de México.-Mariana Juárez, conocida como La Barby, ha compartido su experiencia personal sobre la depresión que vivió. En una reciente entrevista, la boxeadora mexicana relató cómo llegó a autolesionarse para enfrentar su dolor emocional.

“Nos cortábamos y dicen: ‘¡Qué pin…!, perdón, era un dolor tan grande el que a veces sientes que no sabes cómo sacarlo y necesitas un dolor real, para poder combatir ese dolor que tienes en el alma, que es muy difícil de describir”, expresó.

Juárez explicó que, aunque estas acciones le proporcionaban un alivio momentáneo, luego reconocía lo dañinas que eran.

“Veía la sangre y era cuando bajaba mi estamina, como cuando me relajaba y decía: ‘¡Qué estúpida!’, a lo mejor se puede ver, pero es algo que, si no tienes a alguien que te ayude, terminas haciéndolo”, compartió.

Hoy en día, Mariana se dedica a apoyar a jóvenes que enfrentan situaciones similares.

“Veo a niñas de repente con estas cosas, las jalo un poquito, platico con ellas, les muestro mis cicatrices y me voltean a ver y me abrazan. Digo: ‘Mami, no están solas’”, comentó, reflejando su compromiso por brindar apoyo.

La boxeadora destacó que su recuperación fue posible gracias al apoyo de sus hermanos y a no aislarse.

“Mi medicina era estar con mis hermanos, estar hablando, no estar sola, la soledad a veces en esos momentos es tu peor enemiga”, afirmó, enfatizando la importancia de la comunicación.

Finalmente, hizo un llamado a la sociedad para no juzgar y aprender a escuchar.

“No hay lugares en donde te pueden ayudar. Entonces, necesitas buscar con quién poder hablar, quién te escucha y nosotros también en casa dejar de ser jueces, aprendamos a escuchar”, concluyó.

Con su testimonio, Mariana Juárez no solo visibiliza la lucha contra la depresión, sino que también se convierte en una fuente de aliento para quienes enfrentan situaciones similares.

Su experiencia demuestra que buscar ayuda y compartir el dolor son pasos esenciales hacia la recuperación, y que la compañía y la empatía son fundamentales para superar estos desafíos.