El reclutamiento de menores por “Wicho de Los Reyes” causa preocupación, tras un enfrentamiento armado en Cotija
Morelia, Michoacán.- Un menor de edad, presuntamente reclutado por Luis Enrique Barragán Chávez, “Wicho de Los Reyes” o “El R5”, integrante del Cártel de Los Reyes, murió durante el enfrentamiento armado registrado este fin de semana en el municipio de Cotija, según versiones difundidas.
De acuerdo con testimonios atribuidos a habitantes de la zona, el grupo encabezado por “Wicho de Los Reyes”, estaría incorporando a niños y adolescentes a sus filas para participar en actividades armadas y operativos delictivos en distintos puntos de la región.
“Wicho trae puros niños tiene peleando”, señaló uno de los testimonios difundidos tras el enfrentamiento, donde además se aseguró que el menor fallecido formaba parte de la estructura criminal vinculada al llamado “El R5”, operador de este grupo criminal en la zona de Los Reyes.
El enfrentamiento en Cotija ocurrió en medio de la disputa criminal que persiste en municipios del occidente de Michoacán, una región donde en los últimos años se han reportado bloqueos, enfrentamientos y presencia de grupos armados ligados a organizaciones criminales con operaciones en los límites entre Michoacán y Jalisco.
El caso ocurre mientras organizaciones civiles advierten sobre el incremento del reclutamiento forzado o inducido de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado en México.
Datos de la organización Reinserta refieren que cinco de cada diez adolescentes reclutados ingresan a grupos criminales entre los 14 y 16 años.
La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) estima que entre 145 mil y 250 mil menores se encuentran en riesgo de resultar captados por estructuras criminales en el país.
Además, cada año grupos delictivos incorporan entre 30 mil y 40 mil niñas, niños y adolescentes, según estimaciones de organizaciones civiles.

Las estadísticas señalan que existen registros de reclutamiento desde los nueve y hasta los 11 años de edad.
REDIM y el Centro de Estudios Sociales Antonio Montesinos indican que a 70 por ciento de los menores los incorporan familiares, amistades o personas cercanas a su entorno.
Los menores trabajan principalmente como vigilantes, distribuidores de droga o mensajeros, aunque organizaciones documentan también casos en los que los adiestran para participar en homicidios, desaparición de cuerpos y enfrentamientos armados.
En 2025, grupos delictivos privaron de su libertad al menos a mil 84 adolescentes en México, en hechos relacionados con procesos de reclutamiento criminal.
Michoacán aparece entre las entidades con mayor incidencia en captación de menores, al ubicarse en el noveno lugar nacional en adhesión de adolescentes a estructuras del crimen organizado.
Organizaciones dedicadas a la defensa de derechos de la infancia señalan que factores como violencia intrafamiliar, abandono escolar, pobreza y entornos comunitarios marcados por la criminalidad, se utilizan por los grupos delictivos para atraer o presionar a menores mediante promesas de dinero, pertenencia o amenazas contra sus familias.

