Michoacán depende del agro para exportar, representando el 64% del total, mientras que la manufactura y minería quedan rezagadas.
Morelia, Michoacán.– Michoacán mantiene una fuerte dependencia del sector agropecuario para sus exportaciones, pese a que este rubro presentó una contracción anual de 13.3 por ciento, de acuerdo con las cifras del INEGI.
De los mil 289.2 millones de dólares exportados por la entidad, 825.5 millones provinieron de actividades agropecuarias.
Este peso contrasta con el promedio nacional, donde el sector agropecuario apenas representó el 2 por ciento de las exportaciones totales.
En Michoacán, en cambio, el agro concentró casi dos terceras partes de las ventas externas, una proporción significativamente superior a la de entidades con economías más industrializadas.
El sector manufacturero estatal, aunque mostró un crecimiento anual de 19.1 por ciento, generó solo 306.7 millones de dólares en exportaciones.
Su participación fue de 23.8 por ciento, muy por debajo del promedio nacional, donde la manufactura domina el comercio exterior con casi el 94 por ciento del total.
En minería, Michoacán no reportó exportaciones durante el periodo, lo que se tradujo en una caída anual de 100 por ciento.
Este dato contrasta con entidades como Zacatecas, donde la minería representó 57.8 por ciento de sus exportaciones, o Campeche, donde alcanzó 98.6 por ciento del total estatal.
A nivel nacional, Chihuahua encabezó las exportaciones con una participación de 18.9 por ciento del total, seguido de Coahuila con 11.6 por ciento y Nuevo León con 9.7 por ciento. Michoacán, con apenas 0.8 por ciento, quedó fuera del grupo de estados con mayor incidencia en el comercio exterior.
Incluso dentro de la región centro-occidente, Michoacán fue superado ampliamente por Jalisco, que exportó 13 mil 839.7 millones de dólares y registró un crecimiento anual de 89.1 por ciento, colocándose en el quinto lugar nacional.
El contraste entre el crecimiento nacional y el desempeño estatal subraya la fragilidad del modelo exportador michoacano, altamente concentrado en el sector primario y vulnerable a variaciones de precios, producción y mercados internacionales.


