Para que desaparezca la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en Michoacán, no hay condiciones, considera Fabiola Alanís
Morelia, Michoacán.- En Michoacán no hay condiciones para que desaparezca la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM), por el contrario, hay que fortalecerla y evaluar su funcionamiento.
Así lo refirió la diputada Fabiola Alanís Sámano, coordinadora parlamentaria de Morena, quien recalcó que mientras siga habiendo un solo feminicidio en el estado, siempre habrá mucho por hacer.
En entrevista, cuestionada sobre el particular, abundó que la AVGM es un mecanismo importante que debe mantenerse, porque permite evaluar y articular esfuerzos institucionales: acceso a la justicia, trabajo de fiscalías, del Poder Judicial y de distintas dependencias que brindan atención integral a las mujeres.
“Es un mecanismo completo. Más que eliminarlo, podría ampliarse a municipios donde la violencia ha crecido, como Tarímbaro. También hay focos rojos en Morelia, Uruapan y Zamora, donde la violencia es alta”.
Refirió que existen avances en materia de combate a la violencia en contra de las mujeres, el más reciente, la reforma a la Constitución General de la República que incorpora el concepto de feminicidio para que se generen leyes generales que homologuen los criterios en el país para su tipificación.
“Sin embargo, hay un elemento cultural que no podemos dejar de lado: la reproducción de mensajes de odio, la misoginia y el lenguaje machista y sexista que no se ha erradicado. Mientras eso exista, seguirá habiendo violencia contra las mujeres, porque está normalizada en muchos espacios. No es solo un tema institucional, sino cultural, que rebasa a las instituciones”.
Reconoció que la polarización abre espacio a fenómenos preocupantes en contra de las mujeres, como el llamado Movimiento Incel y otros señalados internacionalmente que promueven el odio.
“Con el uso intensivo de lo digital, tienen gran influencia, sobre todo entre adolescentes, por eso es fundamental hablar con los jóvenes y que las áreas de seguridad e inteligencia identifiquen y traten de neutralizar estos espacios”.
“Estos grupos generan identidad en personas que se sienten solas, especialmente jóvenes, que buscan pertenencia en sus pares o en plataformas digitales. Por eso es delicado. El reto sigue siendo dejar de normalizar la violencia. Desde el Congreso, cuando identificamos conductas machistas o misóginas, las señalamos, aunque incomode, porque es parte de nuestra responsabilidad”.


