Migración ha provocado una crisis de derechos humanos en México

Migración ha provocado una crisis de derechos humanos en México

El arzobispo, expuso que todos aquellos que atraviesan por México viven y trabajan con miedo

Morelia, Michoacán.- Como una “crisis de derechos humanos”, calificó el arzobispo de la Arquidiócesis de Morelia, Carlos Garfias Merlos, la situación actual migratoria en México, debido a las políticas de migración que se implementaron luego de que se firmara un acuerdo para detener los aranceles que Estados Unidos, pretendía imponer a todos los productos mexicanos.

Y es que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se comprometió a frenar el flujo migratorio que desde Centroamérica pretende llegar a Estados Unidos a raíz de la crisis que se ha registrado en esa zona del continente.

“La iglesia insta a los gobiernos a establecer negociaciones que garanticen los derechos humanos e implementen una estrategia migratoria que pueda ir más allá de la implementación de aranceles que originó como respuesta inmediata, la militarización de las fronteras o el levantamiento de migrantes; será fundamental que (la estrategia) esté basada en los derechos humanos. Y dé mejores condiciones para una migración ordenada y segura”.

Te podría interesar: Envía Papa Francisco mensaje a México por migrantes

Garfias Merlos, recordó que el Papa Francisco, presentó cuatro líneas de acción para asistir en la crisis migratoria del continente Americano a quien así lo necesite: acoger, promover, proteger e integrar; además de ver la migración como una oportunidad, más que como un problema que se debe resolver muchas veces, insistió con acciones que violan los derechos humanos.

“La falta de un sistema de coordinación que se base en el respeto a los derechos humanos en el ámbito mundial y regional está creando una crisis, toda vez que por su situación irregular, muchos de los migrantes viven y trabajan clandestinamente y con miedo a quejarse ante el abuso que sufren”.

El presbítero, recordó que la iglesia católica tiene una especie de “red” de apoyo en todo el territorio mexicano con 130 albergues distribuidos en todo el país, pero principalmente en las fronteras tanto sur como norte, para buscar la forma de apoyar a quienes salieron de sus lugares de origen con la esperanza de una mejor oportunidad de vida.

“Hemos estado en diálogo para poder tener formas de colaborar y apoyar tanto a quienes van de camino hacia el norte, como a los que vienen de regreso en condiciones regularmente más deplorables de como se fueron. Se han planteado convenios con los estados de la frontera para buscar la forma de apoyarles pero son planteamientos que no tienen una formalidad”.