Activa Morelia persecución y exhibición mediática de jóvenes grafiteros
Grafitero detenido realiza labores comunitarias en el Centro Histórico de Morelia ante la presencia de medios de comunicación. Foto: Facebook Gerencia del Centro Histórico

Morelia activa la exhibición de grafiteros para proteger su patrimonio histórico, generando debate sobre su efectividad y consecuencias.

El Ayuntamiento de Morelia activó una estrategia de persecución y exhibición pública contra grafiteros, al convocar a medios de comunicación para documentar las labores comunitarias impuestas a un joven conocido como “Spaguetti” y anunciar acciones administrativas y penales contra otros autores de pintas identificados como Cer-do, Top, Srot y al menos cinco más.

En entrevista, el titular de la Gerencia del Centro Histórico, Gaspar Hernández Razo, desde el lugar donde se exhibía ante medios de comunicación a Spaguetti, atribuyó la detención al trabajo coordinado de esa área con la Policía Morelia, luego de meses de seguimiento.

“Todo el año pasado se ha dedicado a denostar nuestro Centro Histórico, a manchar la imagen urbana”, afirmó el funcionario ante reporteros.

Inmuebles afectados

Hernández Razo sostuvo que el Centro Histórico es “una joya arquitectónica invaluable” y subrayó que su conservación es una responsabilidad colectiva.

Detalló que se tienen contabilizados 50 inmuebles afectados dentro de la zona de monumentos y su área de amortiguamiento, además de alrededor de 80 grafitis detectados en ese perímetro.

El joven fue presentado ante los medios mientras realizaba labores comunitarias como parte de la sanción impuesta por el juez cívico.

“Va a empezar a resarcir su daño pintando fachadas”, explicó el funcionario, al precisar que, en caso de denuncias formales, el procedimiento podría escalar a instancias penales estatales o federales.

“El juez tendría que valorar que no nada más se resarza el daño del puro grafiti, sino de toda la fachada”, señaló Hernández Razo, al advertir que las sanciones podrían incluir reparaciones integrales y penas económicas, dependiendo de la gravedad y del número de querellas presentadas.

El titular de la Gerencia llamó a la ciudadanía a denunciar, al señalar que el 99.99 por ciento de los inmuebles afectados son de propiedad privada.

“Entre más denuncias haya, va a ser mayor la pena que pueda imponer el juez”, expresó, y añadió que se espera que este caso marque un precedente. “Esperemos que este parteaguas sirva para que poco a poco cada uno vaya cayendo”, dijo.

Exhibición pública

La estrategia de exhibición pública generó reacciones encontradas en redes sociales. Mientras propietarios afectados por daños en fachadas de viviendas y comercios aplaudieron la acción y la aplicación de sanciones, otros usuarios reaccionaron con ironía al advertir que se está presentando a los grafiteros como “peligrosos delincuentes”.

En esos mismos espacios digitales, algunas voces cuestionaron que se monte un operativo mediático contra jóvenes por faltas administrativas, mientras políticos y presuntos responsables de delitos de mayor impacto, así como grandes capos, permanecen prófugos y en total impunidad.

La exposición pública del castigo abrió así un debate más amplio sobre el alcance de este tipo de medidas.

Si bien el grafiti constituye una falta administrativa y, en ciertos casos, un delito contra el patrimonio, la discusión en redes sociales hace notar que persiste la interrogante sobre si la exhibición mediática desincentiva la práctica.

Y es que, otra mirada de las cosas genera la interrogante de sí la exhibición mediática más bien refuerza procesos de estigmatización y marginación de jóvenes que recurren a estas expresiones como forma de reivindicar identidad en el espacio público, aún sin consigna ideológica explícita.

Es de dominio público que algunos de los jóvenes que utilizan el grafiti como forma de expresión, muchas veces se encuentran inmersos en entornos de violencia, precariedad, problemas de salud mental y consumo de sustancias, pero que no necesariamente tienen una vocación criminal.