Morena Michoacán niega que exista dictadura en Venezuela, reconoce a Nicolás Maduro y contrasta su postura con señalamientos internacionales sobre autoritarismo y derechos humanos.
Morena Michoacán fijó una postura política de respaldo al gobierno de Venezuela al negar que exista una dictadura en ese país y reconocer a Nicolás Maduro como el único presidente legítimo.
En rueda de prensa, el presidente estatal del partido, Jesús Antonio Mora González, recalcó que Maduro fue electo con el 51 por ciento de los votos en el proceso electoral de 2024 y que no existen pruebas que sustenten señalamientos de fraude o autoritarismo.
Mora González sostuvo que, a diferencia de los gobiernos federal y estatal que deben ceñirse al principio constitucional de no intervención, el partido sí puede asumir una posición política clara frente a lo que calificó como una narrativa internacional construida para justificar intervenciones extranjeras.
“Morena Michoacán reconoce a Nicolás Maduro como el legítimo presidente de Venezuela”, afirmó.
El dirigente aseguró que durante años Estados Unidos ha sostenido acusaciones sin pruebas contra el gobierno venezolano, como la supuesta existencia del llamado Cártel de los Soles.
Afirmó que recientemente el propio Departamento de Estado estadounidense reconoció que dicha estructura criminal no existe como un cártel organizado, lo que, dijo, evidencia la fabricación de pretextos para intervenir política y militarmente en otros países.
Mora González rechazó que Nicolás Maduro pueda ser calificado como dictador y comparó el caso venezolano con otros escenarios internacionales.
Señaló que en países como Estados Unidos también existen conflictos internos sin que ello derive en el uso del término dictadura. Afirmó que la narrativa contra Venezuela responde a intereses económicos ligados al control de recursos estratégicos como el petróleo.
No obstante, organismos internacionales y centros de análisis político han documentado un deterioro sostenido de las condiciones democráticas en Venezuela.
Diversos índices internacionales colocan al país en la categoría de regímenes no libres o autoritarios, al señalar una concentración del poder en el Ejecutivo, debilitamiento de los contrapesos institucionales y restricciones a la competencia política efectiva.
Derechos humanos
En materia de derechos humanos, misiones de la Organización de las Naciones Unidas, así como organizaciones internacionales de defensa de derechos humanos, han documentado detenciones arbitrarias de opositores, periodistas y defensores, así como denuncias de tortura, incomunicación y desapariciones forzadas, particularmente en contextos electorales y de protesta social.
Sobre los procesos electorales, observadores internacionales han señalado deficiencias en transparencia, limitaciones a la observación independiente y ausencia de condiciones equitativas para la oposición, lo que ha generado cuestionamientos sobre el cumplimiento de estándares democráticos mínimos, aun cuando las autoridades venezolanas sostienen la legitimidad de los resultados.
En el plano social, organismos humanitarios han advertido que la crisis política y económica ha derivado en una de las mayores olas migratorias del continente, con más de ocho millones de venezolanos que han abandonado su país en la última década, fenómeno que contrasta con la narrativa oficial de estabilidad institucional.
Pese a estos señalamientos, el dirigente de Morena Michoacán insistió en que su partido está del lado de la autodeterminación de los pueblos y rechazó cualquier forma de intervención extranjera.
Asimismo, criticó a actores políticos locales, como el presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, por lo que calificó como posturas entreguistas y justificadoras de acciones militares externas.
Finalmente, Mora González aseguró que Morena cuenta con un movimiento sólido y con el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum para enfrentar cualquier intento de injerencia extranjera.
Finalmente, llamó a la ciudadanía a identificar a quienes, dijo, promueven intereses foráneos bajo el argumento de la defensa de la democracia.
El chavismo ha gobernado Venezuela de manera ininterrumpida por más de un cuarto de siglo: Hugo Chávez se mantuvo en el poder durante 14 años, de 1999 hasta su fallecimiento en 2013.
Por su parte, su sucesor, Nicolás Maduro, a quien él mismo Chávez designó por dedazo, sin una elección democrática, asumió la presidencia ese mismo año y ha gobernado por cerca de 13 años hasta 2026, lo que en conjunto representa más de 27 años consecutivos del mismo proyecto político al frente del Estado venezolano.



