El Movimiento del Sombrero presume contar con 45 mil miembros en México, destacándose como símbolo de resistencia ante la violencia
Morelia, Michoacán.– El Movimiento del Sombrero, surgido como una expresión ciudadana independiente en el estado de Michoacán, reportó en sus redes sociales que “ya somos 45000 personas del Movimiento del Sombrero distribuidas en todo México y cada día se suman más”.
La cifra fue difundida en la fanpage oficial del colectivo en Facebook, donde se destaca el aumento progresivo de simpatizantes adheridos a la causa.
Este crecimiento ocurre en un contexto político y social marcado por el asesinato del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo, quien fuera fundador y principal impulsor de este movimiento ciudadano antes de su muerte ocurrida el 1 de noviembre de 2025, en un ataque armado en pleno centro de la ciudad mencionada.
El homicidio de Carlos Manzo, conocido por su postura frontal contra la violencia y el crimen organizado, provocó una fuerte conmoción en la región y se convirtió en un punto de inflexión para la visibilidad del movimiento.
Desde entonces, la agrupación —que tuvo un notable desempeño electoral en 2024 al ganar la alcaldía de Uruapan y otros cargos sin respaldo de partidos tradicionales—, ha visto multiplicarse su respaldo en distintos rincones del país.
Analistas políticos coinciden en que la forma en que Carlos Manzo combinó una propuesta de seguridad con presencia territorial contribuyó a que el movimiento trascendiera rápidamente del ámbito local al nacional.
El asesinato del ahora exalcalde no solo generó indignación, sino que también consolidó la identidad del colectivo como símbolo de resistencia ante la violencia que aqueja a la entidad.
A pesar de los retos, el movimiento ha mantenido su discurso de ampliación de base y reclutamiento de simpatizantes en diversas entidades, alegando que cada día se suman más ciudadanos a su proyecto político.

Con el registro de 45 mil miembros distribuidos en todo México, la agrupación no solo aspira a fortalecer su estructura interna, sino también a posicionarse como una alternativa ante los partidos establecidos, aprovechando el hastío ciudadano por la violencia y la inseguridad que persisten en regiones como Michoacán.

