Mujeres, infantes y Nueva Normalidad

Mujeres, infantes y Nueva Normalidad

Por: Enrique Rivera Hernández

En días anteriores el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), presentó el Documento “La Política Social en el Contexto de la Pandemia por Covid-19 en México”, en el expone, que las mujeres de nuestra patria serán de los sectores más afectados por la pérdida de empleo a partir de la pandemia, y que los que se sostengan presentarán de manera precaria el acceso a la seguridad social y la falta de prestaciones laborales, impactando esta situación directamente no solo en los ingresos económicos dentro de los hogares mexicanos, sino también en las dinámicas familiares.

Dicho escenario expuesto, está evidenciando que el Darwinismo económico y social planteado por el neoliberalismo en sexenios anteriores nunca fue, ni ha sido una opción, dando un giro de timón en el análisis que se puede desarrollar desde el aspecto sociológico laboral en nuestro país.

Así mismo la organización IPAS México, plantea que posterior a este tiempo de confinamiento y a la Jornada Nacional de Sana Distancia, se puede incrementar la demanda de interrupción del embarazo en los hogares mexicanos y a su vez el Fondo de Población de las Naciones Unidas expone que a nivel global “podría haber hasta 15 millones de embarazos no deseados” por la NO utilización de anti conceptivos en esta pandemia.

Hechos que ponen en el escenario una vez más la importancia del papel de la mujer en el contexto mexicano y en el contexto global, en las aristas familiares, laborales, económicas, sexuales y sociales.

Tomado de la mano al tema de la mujer está el de la infancia y su desarrollo en este contexto, ya que los infantes pueden ser afectados de manera indirecta por esta crisis sanitaria; Por un lado al no presentar síntomas pero sí poder ser portadores del Sars Cov 2, los infantes se tendrán que mantener alejados de manera física de los adultos mayores, es decir de sus abuelos, generando modificaciones en las relaciones emocionales entre ambos y obligando esta situación en cierta manera, a ambas partes a buscar estrategias que permitan desarrollar su capacidad de resiliencia y poder desenvolverse de la manera más adecuada en el entorno familiar y social.

Por otro lado existen los infantes en riesgo, pues la crisis incrementada por las grandes campañas de desinformación y de terror, aunada a la campaña de desempleo por las grandes empresas, impacta directamente en sus padres y sus madres provocando situaciones adversas en general, pues al no poder cubrir sus necesidades de manera integral, pueden llegar sentimientos de frustración generalizados desembocando en casos de violencia doméstica e incluso en violencia sexual como causa del tiempo en confinamiento.

De tal forma que a manera de prevención, se está reforzando la atención psicológica para la intervención en crisis por parte de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM) ello como parte de la Estrategia de regreso a “la Nueva Normalidad”.

Te podría interesar. El estrés postraumático que está por venir…