El colectivo #NiUnoMás Michoacán denuncia agresiones a periodistas durante la protesta de comuneros de Arantepacua en Morelia.
Morelia, Michoacán.- El colectivo #NiUnoMás Michoacán rechazó las agresiones contra periodistas registradas durante la movilización de comuneros de Arantepacua realizada, ayer, 6 de abril en Morelia.
El posicionamiento fue difundido mediante un pronunciamiento público en el que manifestaron su preocupación por los hechos ocurridos durante la cobertura informativa.
En el documento señalaron:
“Desde el Colectivo #NiUnoMás Michoacán manifestamos nuestra profunda preocupación y enérgico rechazo ante las agresiones sufridas por más de una decena de compañeras y compañeros periodistas durante la cobertura de la movilización de comuneros de Arantepacua este lunes seis de abril en Morelia”.
El colectivo subrayó que el trabajo periodístico tiene una función social y que los ataques impactan directamente el derecho a la información.
En ese sentido, expusieron que “el ejercicio periodístico tiene como finalidad informar a la sociedad y documentar hechos de interés público. En este sentido, cualquier acto de intimidación, violencia o restricción contra las y los periodistas no solo vulnera la libertad de expresión, sino también el derecho de la ciudadanía a estar informada”.
En su pronunciamiento, también señalaron que las causas sociales no justifican las agresiones hacia reporteras y reporteros.
El documento indica:
“Quienes se manifiestan, por muy legítima y dolorosa que sea su causa, deben entender que no son los únicos sujetos de derechos; por ello, resulta a todas luces cuestionable que recurran a prácticas similares a las de aquellos a quienes acusan de vulnerarlos”.
El colectivo detalló que durante la movilización se registraron diversos actos contra comunicadores.

Indicaron que “las y los compañeros que fueron objeto de violencia este día por parte de quienes se manifestaban fueron obligados a suspender transmisiones en vivo, a borrar las imágenes captadas; a algunos les retiraron sus herramientas de trabajo e, incluso, otros fueron agredidos con piedras”.
También enfatizaron que la cobertura no debe interpretarse como provocación, pues señalaron:
“La cobertura informativa no debe interpretarse como provocación ni como posicionamiento, sino como un ejercicio profesional orientado a registrar, con responsabilidad y objetividad, lo que acontece”.
El colectivo advirtió que estos hechos generan riesgos para el ejercicio periodístico y exigió condiciones de seguridad.

En el documento expresaron que “las agresiones, descalificaciones y limitaciones al trabajo de reporteras y reporteros generan un entorno hostil que pone en riesgo su integridad y debilita el derecho a la información. Por ello, sea quien sea, exigimos que se respeten las condiciones para el desarrollo de coberturas informativas seguras y libres de violencia”.
Finalmente, el posicionamiento incluyó un llamado al diálogo y al respeto a la labor informativa.

“Hacemos un llamado a los actores sociales y comunitarios a privilegiar el diálogo y el respeto hacia la labor de las y los periodistas que en el ejercicio de su labor dan cobertura a sus actividades”, señalaron, al reiterar que “nuestro compromiso es con el derecho de la sociedad a conocer los acontecimientos de interés público. La libertad de prensa es un pilar fundamental de la vida democrática y debe ser protegida y garantizada en todo momento por todas y por todos”, concluye.


